Un leve descenso del desempleo dio el lunes un pequeño respiro al gobierno español, mientras persisten las dudas sobre la solvencia del sistema financiero ibérico y la capacidad del país de sanear sus bancos y reflotar la economía.

El número de registrados en los servicios públicos de empleo cayó en mayo por segundo mes consecutivo. El descenso fue de 30.113 personas, la mitad con respecto a 2011, en un mes tradicionalmente favorable para la contratación ya que las empresas turísticas empiezan a preparar la temporada de verano.

En total, 4,71 millones de personas están inscritas en los servicios públicos de empleo. Muchas de ellas están cobrando prestaciones por desempleo.

En abril la caída también fue menor en comparación con el año anterior, debido fundamentalmente a la segunda recesión económica que atraviesa España en cuatro años.

La tasa de desocupación, que se elabora trimestralmente, se encuentra actualmente en 24,4%.

Mientras tanto, los mercados iniciaron la jornada más calmos tras varios días negros la semana pasada, que dispararon rumores sobre un posible rescate de España.

El sobrecosto de la deuda española a largo plazo caía a 6,37%, 10 puntos básicos menos con respecto al viernes, pero se mantenía todavía en límites cercanos a la suspensión de pagos que los expertos sitúan en un rendimiento de entre 7 y 8% por el pago de bonos a 10 años.

Por su parte, la Bolsa de Madrid se tiñó de color verde con fuertes ganancias. El selectivo Ibex 35 rebotaba con fuerza un 2,6% a media sesión.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido reiteradamente a la Unión Europea un mensaje claro en defensa del euro y de respaldo a España. Rajoy también ha solicitado indirectamente al Banco Central Europeo que actúe comprando bonos españoles para relajar la presión sobre la deuda.

Alemania dijo el viernes que Madrid debe decidir si requiere o no ayuda externa para ayudar a sus bancos y que la situación del sector financiero ibérico estará más clara cuando finalicen las dos auditorías independientes de los balances bancarios encargadas por el gobierno español.

"El gobierno español merece un reconocimiento por hacer lo que se buscaba desde hace tanto tiempo, que es arrojar luz sobre la verdadera situación de los bancos españoles y sus verdaderas necesidades de recapitalización", dijo en Berlín Steffen Seibert, portavoz de la canciller Angela Merkel.

Agregó que "España necesita trasparencia, la eurozona necesita trasparencia... Si (España) necesita ayuda, todo el mundo sabe que Europa estará preparada".

Los problemas de España parecen centrarse en su sector financiero. La nacionalización de la entidad Bankia, que requiere una ayuda pública de 23.900 millones de dólares para sanear sus cuentas, ha generado una enorme desconfianza en la banca, ahogada en un mar de activos tóxicos, promociones, suelo y viviendas devaluados por el colapso inmobiliario.

Algunos expertos han estimado que el país podría necesitar entre 50.000 y 150.000 millones de euros (entre 62.380 y 187.145 millones de dólares) para rescatar sus bancos, muy difíciles de recaudar a los actuales costos de financiación.

Los problemas de España se ven agravados por el alto de desempleo y las pobres perspectivas económicas, con una contracción de 1,7% PIB prevista para 2012.

-----

El periodista de The Associated Press Geir Moulson en Berlín colaboró con esta nota.