El tribunal de Glostrup (Dinamarca) declaró hoy culpables a cuatro personas residentes en Suecia de planear un atentado contra la sede en Copenhague del diario "Jyllands-Posten" en venganza por haber publicado unas caricaturas de Mahoma años atrás.

La pena concreta a la que han sido condenados, en una sentencia unánime, será comunicada en unas horas, informó el tribunal.

Los individuos -tres suecos de origen tunecino, libanés y marroquí, y un tunecino- han sido absueltos de dos cargos de posesión de armas "por motivos técnicos", aunque esa circunstancia no tendrá significado a la hora de determinar la duración de la pena, informó la presidenta del tribunal, Katrine B.B. Eriksen.

Según señalaron los fiscales durante el juicio, el objetivo era entrar en la sede de JP Politikens Hus, la editora de los dos principales diarios daneses, en el centro de Copenhague, y "matar al mayor número de personas posible", aprovechando que ese día acogía la entrega de unos premios a deportistas.

A ese acto estaba invitado el príncipe Federico, aunque se piensa que el heredero a la Corona danesa no era un objetivo.

El plan fue abortado gracias a una escucha de los servicios secretos suecos, que facilitó unos días después, el 29 de diciembre de 2010, la detención de tres de ellos en un piso en Herlev, a las afueras de Copenhague, y otro cerca de Estocolmo.

Las policías de Dinamarca y de otros países han frustrado en los últimos años varios intentos de atentado contra "Jyllands-Posten" y el dibujante Kurt Westergaard, autor de una caricatura de Mahoma con una bomba en su turbante, desde que el periódico publicó las viñetas sobre el profeta en septiembre de 2005.

Las caricaturas provocaron meses después fuertes protestas en el mundo islámico, con disturbios en varios países en los que murieron alrededor de 150 personas y un boicot comercial a los productos daneses.