YPF, la mayor petrolera argentina, designó a Miguel Gallucio como gerente general el lunes en la primera asamblea de accionistas desde que la compañía fue expropiada en mayo por el gobierno de la presidenta Cristina Fernández a la española Repsol.

Con la asistencia de 39 accionistas, los cuales representan el 96,78% del capital de la sociedad, se conformó el nuevo directorio de la petrolera que tendrá al viceministro de economía, Axel Kicillof, considerado el cerebro de la nacionalización de YPF, como representante del Estado argentino, informó YPF en un comunicado.

En mayo, el Congreso aprobó que 51% de las acciones de YPF en poder de Repsol pasara a manos del Estado argentino, el cual volvió a tomar el control de la petrolera tras su privatización en la década de 1990.

El nuevo directorio, aprobado por mayoría, quedó conformado por 17 miembros titulares y 11 suplentes, dijo el comunicado de YPF.

Tras cumplirse este paso, la presidenta Fernández anunciará el martes las metas de YPF para los próximos años.

Repsol, la cual consideró su pérdida de control sobre la petrolera una confiscación y demandó a Argentina ante la justicia estadounidense, tendrá un representante en el directorio merced a que retuvo el 12,43% su participación accionaria. Para esa función designó a Luis García del Río.

La nueva conducción de YPF también contará como directores por el Estado argentino a representantes de las provincias petroleras de Neuquén, Santa Cruz, Chubut, Mendoza y Río Negro. También se nombró a un representante por los trabajadores.

Del total de las acciones, el Estado argentino tiene el 26,01% de la participación en YPF, mientras que las diez provincias petrolíferas argentinas poseen 24,99%.

Repsol reclama al gobierno argentino unos 10.500 millones de dólares por la expropiación de 51% de su participación en YPF, pero el Ejecutivo ha señalado que no pagará esa cantidad y que el Tribunal de Tasación debe fijar el valor.

El gobierno denunció que Repsol llevó a cabo una "planificada desinversión" en YPF que condujo a un déficit energético en 2011 por 3.000 millones de dólares, después de revisar documentos de la compañía. Alega que con la expropiación de la petrolera Argentina pretende lograr su autoabastecimiento energético.

Un portavoz de YPF que habló en anonimato por cumplir normativas de la empresa informó a The Associated Press que Repsol aumentó en mayo a 12,43% su participación accionaria --que había quedado en 6,43% tras la expropiación-- luego de que el argentino Grupo Petersen no cumplió el pago de un préstamo que adquirió con la petrolera española para ingresar en YPF varios años atrás con la compra de 25,46% de los papeles. Al no cumplir el pago, se transfirieron parte de sus acciones.

En la misma situación que Repsol está el consorcio de bancos liderado por Credit Suisse, que también financió la compra de papeles de YPF efectuada por Petersen y quedaría con derecho a voto en la asamblea por una participación accionaria de 19,46%.

En tanto, un 17,09% de las acciones flota en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York.

El monto total de la deuda que no fue pagada por el Grupo Petersen a la petrolera española y los bancos acreedores sería de 2.900 millones de dólares.

La designación formal de Galuccio como gerente general de YPF puso punto final a la intervención de más de un mes que encabezaron el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el propio Kicillof.

Gallucio, un ex ejecutivo de Schlumberger, una firma especializada en exploración y perforación de yacimientos, es considerado por Fernández "un símbolo" de la nueva etapa "moderna y competitiva" de la petrolera.

El viernes, De Vido y Kicillof presentaron un informe que da cuenta de una supuesta estrategia de Repsol para "vaciar" a la petrolera privatizada en los años 90.

"La desinversión de Repsol era absoluta.... A partir de la decisión impulsada por la presidenta aumentamos 4,2% la producción de petróleo y 10,2% la de gas", señaló De Vido.

Kicillof dijo por su parte que YPF tiene "una potencialidad enorme, aún con toda la destrucción que le hicieron... dejando caer las reservas y endeudándose para cancelar la deuda rápidamente y luego girar utilidades al exterior".

Los funcionarios dijeron que durante la gestión de Repsol "se ha perdido el 70% de las reservas, contando las internacionales". También acusaron a la empresa española de generar un daño medioambiental en Argentina.

Al respecto, el portavoz de Repsol, Kristian Rix, dijo a la AP que Kicillof "parece pensar que repitiendo una mentira las veces suficientes... puede convertirla en un hecho".

"Argentina quiere evitar pagar lo que debe creando impactos ambientales que nunca existieron durante los 12 años que estuvimos allí", añadió.

El gobierno de España respaldó a Repsol e inició una ofensiva contra el país sudamericano en la Unión Europea y la Organización Mundial de Comercio.

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El periodista de The Associated Press en Madrid, Alan Clendenning, colaboró con esta nota.