Una ballena que quedó varada hoy en una playa de Luquillo, municipio del norte de Puerto Rico, murió por causas aún por determinar, informó la Policía de la isla caribeña.

El biólogo Antonio Mignucci, del Centro de Conservación de Manatíes de Puerto Rico, que colaboró junto a las autoridades locales en el intento de rescate, señaló en declaraciones a la prensa que durante las próximas horas se someterá al mamífero marino a una necropsia para precisar la causa de su muerte.

Mignucci adelantó que el animal, de casi 7.000 kilos, presentaba un peso inferior al normal para su especie.

El Departamento de Recursos Naturales (DRNA) informó de que la ballena era un cachalote de unos 9 metros de longitud que se sospecha estaba herida por la sangre encontrada en el área, probablemente a causa de los golpes contra los arrecifes de la playa.

Personal del Cuerpo de Vigilantes del DRNA encontraron en la playa, junto a la ballena, tejidos parecidos a una placenta, por lo que se maneja la posibilidad de que la ballena hubiera abortado.