Una mujer buscada durante 17 años por presuntamente ayudar a producir el gas empleado para atacar el tren subterráneo de Tokio en 1995 dijo sentirse aliviada por su arresto, al asegurar que ya no tiene que ocultar su identidad, dijo el lunes la Policía.

Naoko Kikuchi es una ex integrante de la secta Aum Shinrikyo que arrojó gas sarín al tren subterráneo, con lo que provocó la muerte de 13 personas e intoxicó a más de 6.000. La secta había acumulado armas químicas, biológicas y convencionales en previsión a un enfrentamiento apocalíptico con el gobierno.

Kikuchi, de 40 años, fue arrestada por la Policía después de ser vista en la ciudad de Sagamihara, 30 kilómetros (20 millas) al suroeste de Tokio, donde vivía desde 2010. Cuando los agentes se le acercaron la reconocieron: una de dos miembros de la secta que aún eran buscados como sospechosos en el caso.

Kikuchi ha reconocido haber ayudado a producir el sarín, pero le dijo a los investigadores que en esa época no sabía qué era la sustancia, dijo un portavoz de la Policía metropolitana de Tokio, quien pidió guardar el anonimato como lo ordenan las normas de su departamento.

La mujer reconoció también haber utilizado un nombre falso y haberse mudado cada cierto número de años para evitar ser detectada.

"Tuve que ocultar mi identidad y usé un nombre falso todos estos años mientras estaba prófuga. Ahora que estoy arrestada ya no tengo que hacerlo. Me siento aliviada", afirmó, citada por la Policía.

Los investigadores tuvieron que verificar su identidad por medio de sus huellas digitales y un lunar en la mejilla derecha, ya que su aspecto cambió sustancialmente del que tenía en los afiches divulgados durante su búsqueda. Perdió peso con el paso del tiempo.

Un hombre que dijo haber vivido con Kikuchi desde hace seis años se entregó el lunes a las autoridades, informó el portavoz policial.

Hiroto Takahashi, de 41 años, dijo que la pareja se mudó a un apartamento en Sagamihara en 2010, informó la Policía. Fue arrestado bajo sospecha de ocultar a un sospechoso.

El hombre que aún está prófugo es Katsuya Takahashi, de 54 años.