Con un repunte asombroso, inclusive para sus estándares, Tiger Woods embocó birdies en tres de sus últimos cuatro hoyos para ganar el domingo el torneo Memorial e igualar a su anfitrión Jack Nicklaus con su 73er título de la gira de la PGA.

Woods estaba un golpe atrás y enfrentaba el peligro de un probable bogey en el rough profundo atrás del green del hoyo 16 cuando ejecutó un disparo desde 15 metros para el birdie con el que empató el liderato.

En el grupo que jugaba atrás de él, Rory Sabbatini tuvo un bogey desde la trampa de arena en el hoyo 16 y nunca se recuperó.

El argentino Andrés Romero y Sabbatini quedaron en el segundo lugar, con acumulados de 281, dos golpes detrás de Woods.

Woods terminó con 67 golpes, cinco bajo par, igualando con Romero el mejor registro para la última ronda, con lo cual ganó el Memorial por quinta ocasión. Woods y Nicklaus están empatados en el segundo lugar en cuanto a victorias en la gira, atrás de Sam Snead, con 82.

Hasta el mismo Nicklaus quedó maravillado con el magistral golpe de Woods en el 16 el campo del Muirfield Village.

"El tiro más increíble y atrevido que he visto", dijo Nicklaus desde la cabina de transmisión televisiva. "Vean la posición en que se encontraba. De quedar corto, el torneo termina. Si se pasa, el torneo termina. La mete al hoyo".

Para Woods, fue un cierre dramático de su peor seguidilla de tres torneos como profesional, y llegó teniendo cerca el inicio del Abierto de Estados Unidos.

Woods ganó por segunda ocasión este año y ascendió al cuarto lugar del mundo.

Nicklaus siempre espera al ganador en el hoyo 18, una tradición que Woods conoce mejor que nadie. Esta vez fue incluso más especial dadas las circunstancias de su 73er triunfo.

"Hacerlo aquí con Jack observando en el último hoyo... representa mucho para todos nosotros como jugadores", dijo Woods. "Todos lo admiramos, y es el más grande campeón que haya existido".