El Gobierno venezolano reiteró que ningún preso murió durante el prolongado motín que culminó a mediados del mes pasado en la cárcel caraqueña de La Planta e indicó que, con poco más de la mitad del penal requisado, se incautó de 87 armas de fuego, 64.450 municiones y 19 granadas.

En una entrevista difundida hoy por el canal privado Televen, la ministra para el Servicio Penitenciario, Iris Varela, indicó que "con la requisa de un poco más de la mitad del penal" se incautaron 87 armas de fuego, 64.450 municiones "de todo tipo", 18 granadas fragmentarias, una granada ofensiva, cuatro bombas lacrimógenas, dos bombas "aturdidoras" y dos morteros de 1'5 pulgadas.

Señaló, además, que las autoridades "siguen requisando" el centro penitenciario, donde también se encontraron armas blancas de fabricación casera y diversas panelas de presunta marihuana, cuya cantidad no fue revelada.

El pasado 19 de mayo, el Gobierno venezolano terminó de desalojar los 1.693 presos de La Planta, tras una fuerte crisis en ese centro penitenciario donde reclusos armados se mantuvieron amotinados por unas tres semanas dejando, según el Gobierno, un muerto y tres heridos leves, todos habitantes de viviendas cercanas al penal.

El fallecido, según el Ejecutivo, fue Henry Molina, de 48 años, quien murió al ser alcanzado en su casa por un disparo que salió del centro penitenciario.

Sin embargo, medios locales aseguraron que nueve reclusos murieron durante la crisis carcelaria.

El conflicto, que se extendió por unas tres semanas, estalló a finales de abril tras la decisión del Gobierno venezolano de cerrar la penitenciaría, situada en la parroquia caraqueña de El Paraíso, en una decisión que rechazaron los presos.

"Fue una requisa minuciosa, controlada y dirigida porque todo el mundo fue testigo de que en los días de conflicto final los privados de libertad detonaron más de 90 granadas, nosotros contamos 97 granadas que estallaron a dentro del recinto penitenciario", subrayó Varela.

"Cada vez que había una explosión de esa naturaleza yo sentía mucho miedo por las personas inocentes que estaban allí", continuó al insistir en que "gracias a Dios no hubo (presos) muertos". El pasado 9 de mayo, Henry Molina, de 48 años, falleció al ser alcanzado, cuando se encontraba en su casa, por una bala perdida que salió del centro penitenciario.

La ministra dijo que una vez terminada la requisa, el edificio de La Planta será demolido para pasar a ser un espacio para "el disfrute del pueblo caraqueño".

Aunque destacó que los vecinos de la zona han propuesto varios proyectos para su uso, ella apostó para que se convierta en "una especie de anfiteatro donde pueda funcionar el Sistema de Orquestas Infantiles" del país.

Varela admitió que "aún no se ha solucionado del todo el problema" carcelario en el país, pero que ahora el sistema es más justo.

El Gobierno ha admitido que tiene "un grave problema" por el ingreso de armas y drogas a las prisiones, aunque aseguró que está tratando de reestructurar el sistema carcelario.

El Ministerio para el Servicio Penitenciario fue creado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hace casi un año para paliar los problemas en los internados judiciales del país tras culminar la crisis más larga y masiva en un complejo carcelero próximo a Caracas.

Según la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), durante 2011 se presentaron al menos 560 muertos y 1.457 heridos en hechos registrados en las 35 prisiones del país, donde hay un hacinamiento, según esa fuente, del 360 %.