Ocho supuestos extremistas perecieron la mañana del lunes debido al ataque de un avión teledirigido estadounidense, dijeron autoridades paquistaníes, en una muestra de que Estados Unidos no tiene intención de cejar en este tipo de acciones controvertidas pese a las demandas de Pakistán.

El ataque fue el séptimo en menos de dos semanas y pone de relieve la importancia que Washington pone en el programa de aviones teledirigidos — también llamados drones — como una forma de combatir a extremistas del Talibán y al-Qaida que utilizan a Pakistán como base para cometer ataques contra fuerzas estadounidenses y de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) en Afganistán.

La aeronave disparó cuatro misiles contra el supuesto escondite de un grupo de extremistas en una aldea cerca de la localidad de Mir Ali, en Waziristan Norte, afirmaron tres funcionarios paquistaníes de inteligencia.

Waziristan Norte es una de las zonas tribales que se extiende en la frontera con Afganistán y se ha convertido en centro de actividades de al-Qaida y el Talibán.

El ataque ocurrió después de que otro asalto con drones dejara 10 presuntos milicianos muertos el día anterior. Dos funcionarios de inteligencia paquistaní dijeron que en este asalto fueron disparados cuatro misiles contra objetivos en la villa de Mana Raghzai, en Waziristán del Sur, cerca de la frontera con Afganistán.

Cuando ocurrió el ataque, presuntos milicianos se habían reunido para ofrecer condolencias al hermano de un líder que murió en otro ataque con aviones teledirigidos el sábado.

El hermano es uno de los que murió en el ataque del domingo en la mañana.

Todos los funcionarios paquistaníes hablaron bajo la condición del anonimato porque no estaban autorizados a hablar con la prensa.

La campaña estadounidense con drones, que se ha acelerado con el presidente Barack Obama, se ha vuelto una fuente de profunda frustración y tensión entre Estados Unidos y Pakistán.

Se cree que muchos comandantes militares paquistaníes apoyan en secreto la campaña con aviones teledirigidos. Pero entre la gente común, que ve con desconfianza a Estados Unidos, los ataques con drones son considerados una afrenta a la soberanía de la nación.

Islamabad y el Parlamento han pedido varias veces a Estados Unidos que detenga los ataques.