El gobierno de Canadá criticó el sábado a una agencia de Naciones Unidas por emitir un reporte que condenaba al país por complicidad en tortura y violaciones a los derechos humanos en Afganistán y Siria.

Un reporte del Comité contra la Tortura emitido el viernes señaló que comandantes militares canadienses no hicieron lo suficiente para garantizar la seguridad de detenidos entregados a fuerzas de seguridad afganas durante la misión de combate en Afganistán, la cual terminó el año pasado, a pesar de existir un riesgo considerable de que serían torturados.

El reporte indicó además que el gobierno de Ottawa compartió información inexacta con las autoridades sirias vinculando a tres árabes-canadienses con al-Qaida, lo que dio como resultado que fueran torturados en Siria. Funcionarios compartieron la información antes de que Abdullah Almalki, Ahmad Abou Elmaati y Muayyed Nureddin viajaran por separado a Siria por negocios personales entre 2001 y 2003.

La agencia de la ONU también reprochó los cambios a la ley de inmigración de Canadá, los cuales, señaló, pueden incrementar el riesgo de violaciones a los derechos humanos, incluida una estipulación jurídica que permite al gobierno canadiense detener y deportar a residentes permanentes o extranjeros considerados una amenaza para la seguridad con base en evidencia secreta que el acusado no tiene permitido ver.

Julie Carmichael, una vocera del ministro de Seguridad Pública de Canadá, dijo el sábado que es decepcionante que una agencia de la ONU dedique tiempo a condenar a Canadá "cuando hay preocupaciones serias respecto a violaciones de derechos humanos por todo el mundo".

La portavoz agregó que "Canadá es una nación de leyes y las acciones de nuestro gobierno abanderan los estándares más altos en protección de derechos humanos".

El Comité contra la Tortura es el organismo de la ONU dedicado a revisar el registro de acatamiento e implementación de los tratados de Naciones Unidas por parte de los Estados miembros. El comité revisó los antecedentes de Canadá con respecto a derechos humanos y prevención de la tortura remontándose al 2005.

Durante su revisión, el panel encontró además que funcionarios canadienses fueron cómplices de violaciones a derechos humanos de un ciudadano canadiense retenido en la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, Cuba.