La canciller alemana, Angela Merkel, se mostró hoy dispuesta a la implantación de un impuesto sobre las transacciones financieras, tal como le exige la oposición a cambio del necesario respaldo parlamentario al pacto fiscal europeo.

Esa tasa a las operaciones bursátiles no es viable a escala mundial o de toda la Unión Europea (UE), pero sí "entre algunos países de características similares", dijo la canciller, en una reunión con delegados locales de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), según ha informado esta formación en su página web.

Con ello, Merkel dio un paso claro en dirección a la principal exigencia de socialdemócratas y verdes a cambio de su respaldo a la ratificación parlamentaria del pacto fiscal en la cámara baja y alta (Bundestag y Bundesrat, respectivamente).

La canciller precisa del apoyo de las dos principales fuerzas de la oposición para que dicho pacto supere el trámite parlamentario, que en Alemania está condicionado a la aprobación por una mayoría de dos tercios en ambas cámaras.

Junto a esa concesión a la oposición, Merkel se ratificó ante los delegados del partido que preside en su rechazo frontal a la emisión de eurobonos, como reclaman algunos de sus socios europeos, especialmente, el presidente francés François Hollande, como fórmula para hacer frente a la crisis de la deuda.

El gesto en dirección a la oposición puede, sin embargo, causarle un nuevo problema en la coalición gubernamental porque sus socios del Partido Liberal (FDP) rechazan de plano cualquier tasa sobre las transacciones financieras.

Merkel se reunirá el lunes con los líderes de sus dos aliados de gobierno, la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Horst Seehofer, y el FDP, el ministro de Economía, Philipp Rösler, precisamente para limar los disensos persistentes en su coalición, tanto en materia fiscal como de política social.

A esa reunión con sus coaligados precedió este sábado la conferencia con los delegados de la CDU, asimismo con el propósito de tranquilizar los ánimos tras la racha de derrotas electorales sufridas por su formación.

A ambas citas, con sus correligionarios hoy y con sus socios el lunes, seguirán las gestiones con la oposición en busca del sí al pacto fiscal europeo, puntal de la vía de la austeridad preconizada por Merkel.

Tras dos reuniones, la semana pasada y ayer, viernes, entre representantes del gobierno y de la oposición, se espera un nuevo encuentro definitivo para llegar al consenso para el 13 de junio.

En declaraciones a la edición dominical de "Frankfurter Allgemeine Zeitung", avanzadas hoy por la redacción del diario, el ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble instó por su lado a los estados federados (Länder) a no "caer en juegos tácticos" y a actuar "con responsabilidad" respaldando el pacto en el Bundesrat.

El titular de Finanzas recuerda que la ratificación parlamentaria del pacto fiscal está vinculada a la del Mecanismo Europeo de Estabilización (MEDE), el fondo de rescate permanente que deberá entrar en funcionamiento en julio, por lo que es imprescindible que se supere el trámite parlamentario antes de la pausa estival.

Schäuble garantiza, además, que la aprobación del pacto fiscal no supondrá "ninguna limitación sustancial del margen de maniobra de los "Länder" en materia fiscal, contrariamente a lo que argumentan socialdemócratas y verdes.