España se atendrá a las enérgicas medidas de austeridad hasta salir de su crisis financiera, afirmó el sábado el jefe del gobierno, y prometió que la nación sobrevivirá la actual turbulencia económica.

Mariano Rajoy admitió que la nación experimenta una conmoción pero afirmó que "no estamos al borde de ningún precipicio; no vamos a naufragar".

Agregó que el gobierno tiene la voluntad de mantener la línea actual todo lo que sea necesario.

España, cuyo desempleo tiene el récord de la eurozona con 24,4%, ha impuesto cortes de gastos y aumentos impositivos para escapar a una crisis que muchos temen se propague a otras naciones que usan la divisa común europea.

Rajoy dijo el sábado que apoyaba la creación de una sola autoridad fiscal europea para mantener la credibilidad del euro, y admitió que para que esto ocurra sería necesario "una mayor cesión de soberanía" de los países miembros "en este ámbito".

"A lo mejor hemos vivido un poco por encima de nuestras posibilidades en España", admitió. "Pero los que nos critican nos prestaban muy barato", dijo en alusión a Alemania.