Cientos de agentes policiales, apoyados por militares, se desplegaron en la sede del tribunal que hoy tiene previsto anunciar la sentencia impuesta al expresidente egipcio Hosni Mubarak por su supuesta implicación en la muerte de manifestantes.

Según pudo constatar Efe, los policías están pertrechados con material antidisturbios y están respaldados por varios carros blindados del Ejército.

Decenas de manifestantes partidarios y detractores de Mubarak se han concentrado en el recinto de la Academia de Policía de El Cairo, donde tiene su sede el tribunal, aunque están separados por cercos policiales.

Algunos de los simpatizantes del expresidente portan retratos del que fuera el jefe de Estado de Egipto durante tres décadas.

La sesión de hoy ha atraído desde primera hora de la mañana un gran número de periodistas egipcios e internacionales a la sede del tribunal.

Junto a Mubarak, de 84 años, se sentarán hoy en el banquillo de los acusados el exministro del Interior Habib al Adli y seis asesores suyos supuestamente involucrados en la matanza de manifestantes durante la revolución que llevó a la renuncia del mandatario el 11 de febrero de 2011.

También estarán los dos hijos del expresidente, Alá y Gamal, inculpados, al igual que su padre, por abuso de poder y enriquecimiento ilícito.

Mubarak no ha llegado aún a la Academia de Policía, aunque sí sus hijos, el exministro del Interior y los seis asesores, que fueron trasladados en vehículos blindados fuertemente custodiados desde la cárcel de Tora, informó el diario estatal Al Ahram en su página web.

El llamado "juicio del siglo" en Egipto comenzó el 3 de agosto de 2011, tras el arresto de Mubarak y de sus hijos en abril de ese año en la localidad costera de Sharm el Sheij.