Los premios europeos de patrimonio convocados por la UE y la organización Europa Nostra distinguieron hoy a cinco proyectos españoles de restauración arquitectónica, que recibieron en total siete galardones.

Las proyectos de las murallas de Pamplona y el Alto Horno no 2 del Puerto de Sagunto (Valencia), obtuvieron dos premios cada uno, y otras tres distinciones fueron entregadas, respectivamente, al Museo Nacional de la Energía de la antigua central eléctrica de Ponferrada (León), el Palacio de Nolla en Meliana (Valencia) y el Real Colegio Español de Bolonia (Italia).

La ceremonia de premiación se celebró en el Monasterio de los Jerónimos con asistencia de los príncipes de España, el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, la comisaria europea Androulla Vassiliou, y el tenor Plácido Domingo.

Las murallas de Pamplona, construidas entre los siglos XVI y XVIII, fueron destacadas por su acertada reconstrucción integrada en el entorno.

El alcalde de la ciudad española, Enrique Maya (UPN), asistió al acto y recibió el doble galardón.

Además de obtener uno de los 28 premios Europa Nostra anunciados en marzo pasado, las obras realizadas en la capital navarra fueron distinguidas hoy con el "premio del público".

El presidente ejecutivo de Europa Nostra, Denis de Kergorlay, entregó el galardón y leyó varios comentarios dejados por los participantes en la encuesta, uno de los cuales comparaba las fortificaciones con "brazos abiertos".

El alcalde dijo que este reconocimiento "es una gran sorpresa y a la vez una muestra de apoyo al trabajo realizado".

En declaraciones a EFE, el tenor Placido Domingo se mostró especialmente ilusionado por la concesión del premio, al recordar que fue su impulsor.

Del Alto Horno número 2 de Sagunto, el jurado resaltó el esfuerzo que representa su restauración para "salvar" un "excepcional" monumento que permite su entendimiento a generaciones futuras.

El premio fue recogido por el arquitecto Carmel Gradolí Martínez, uno de los propulsores del proyecto, que en un breve discurso en inglés, agradeció el galardón y el apoyo brindado por el Gobierno de España, la Generalitat valenciana y el ayuntamiento de Sagunto para llevarlo a cabo.

Las fortificaciones de Pamplona, cuyo proyecto de reconstrucción comenzó en 2002 con 81 millones de presupuesto, han destacado por el aprovechamiento de sus inmediaciones como espacio público que promueven la movilidad y como centro de cultura y ocio.

Según el jurado de Europa Nostra, el proyecto tiene también la capacidad de convertir una muralla en un nexo de unión entre distintos barrios.

El Alto Horno, levantado en 1922 y en funcionamiento desde 1926, fue derribado y reconstruido en la década de 1960, estuvo en desuso desde la reconversión industrial de hace 25 años y era el de mayor tamaño de los tres que hubo en Sagunto.

"El nuevo estatus y reciente belleza descubierta de este Alto Horno de los años 20 recupera el orgullo de la población de una ciudad que creció junto al hierro y el acero y crea un único y poderoso polo de interés para el pueblo europeo como un todo", expuso el jurado.

Del estudio de reconstrucción del Palacio Nolla de Meliana, situado en la provincia de Valencia, se destacó cómo permite descubrir la historia y evolución de ese emblemático edificio relacionado con la pujante producción de cerámicas en España durante el siglo XIX.

El galardón, perteneciente a la sección de investigaciones, fue recogido por el arquitecto Xavier Laumain.

"Este proyecto ha permitido descubrir la evolución del edificio, toda su documentación, sus elementos decorativos y de construcción y conocer sus patologías", comentó el jurado.

El Museo Nacional de la Energía de Ponferrada, construido en un complejo industrial abandonado hace décadas, retiene una "especial atmósfera" y ofrece "una amplia apreciación de las condiciones sociales y de trabajo generados en aquel ambiente" de efervescencia industrial.

El galardón, en el apartado de conservación, lo recibió Esther Aparicio Rabanedo, directora del museo.

El galardón al Real Colegio Español de Bolonia lo recogió su rector, Guillermo García Valdecasas, por el profundo trabajo de restauración de la institución fundada en 1364, que es el instituto universitario más antiguo de Italia y la única fundación universitaria de Europa occidental activa desde la Edad Media.