El presidente ruso, Vladimir Putin, fue recibido hoy con protestas de activistas de varios países y organizaciones en París, donde tiene previsto celebrar una cena de trabajo con su colega francés, François Hollande.

Los manifestantes acudieron al puente de Alejandro III para protestar contra esta visita a Francia de un hombre a quien culpan de practicar y alentar un modelo político de represión y censura de los derechos humanos, subrayó Reporteros Sin Fronteras, una de las organizaciones participantes.

La ONG estimó en un comunicado que Putin "tiene ahora la posibilidad de romper con el sistema represivo construido durante sus dos primeros mandatos en 2000 y 2008, y recordó el clima de contestación social "sin precedentes" reinante en Rusia.

En la protesta, con gritos como "Putin, Bachar: basta de represión" y "No al veto sobre los derechos humanos", Reporteros Sin Fronteras pidió al presidente que "escuche las demandas de democratización de la sociedad rusa y que deje de avalar a los países más represivos del planeta".

Hasta el momento, Putin no sólo es responsable de la "decadencia dramática" de las libertades públicas en su país desde hace más de una década, sino que "gracias a la complicidad de Moscú, las masacres prosiguen en Siria y la represión continúa en Irán", recordó RSF.

Añadió que desde el inicio de la revuelta en Siria hace 14 meses, Rusia ha sido la gran valedora de Bachar Al Asad, y ha boicoteado hasta la fecha los intentos de la comunidad internacional de presionar para que cese la violencia en el país por parte de las fuerzas gubernamentales.

Asimismo, destacó, desde la revolución islámica en Irán, en 1979, Moscú es también de momento el principal apoyo del régimen de los ayatolás.