La policía informó el viernes que recibió la orden de un juez para desalojar a miles de campesinos que invadieron 2.300 hectáreas de tierras en la costa atlántica de Honduras.

"El desalojo se hará en cualquier momento", dijo a la AP el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Héctor Mejía. "Y la orden para hacerlo ya nos la entregó un juez".

Informó que en la acción de retirar a más de 5.000 labriegos de la margen derecha del río Aguán, a unos 450 kilómetros al noreste de Tegucigalpa, "se requerirán centenares de agentes".

El líder de los invasores, Vitalino Alvarez, dijo en un comunicado que "solo muertos nos sacarán de las tierras que están en nuestro poder".

Mejía sostuvo que la policía no desea agravar el conflicto en el valle del Aguán, donde en tres años han sido asesinados alrededor de 63 personas, entre ellas 42 campesinos y once guardias de seguridad privada. Los crímenes aún no son aclarados por las autoridades.

El Aguán es el valle con las tierras más fértiles de Honduras regadas por el caudaloso río del mismo nombre.

Las tierras ocupadas desde 2009 por los campesinos se encuentran sembradas de palma africana.

El presidente Porfirio Lobo propuso comprar las tierras a su dueño, el empresario de ascendencia árabe Miguel Facussé, para venderlas a los invasores. Pero la fecha límite de la transacción venció el 31 de mayo y el gobierno no pagó a Facussé los 20 millones de dólares acordados en el 2010.

En rueda de prensa, Lobo atribuyó a los labriegos el rechazar la oferta estatal por "problemas de tipo ideológico".

Según el gobierno, los predios los pagarían los labriegos con un préstamo estatal otorgado a 15 años plazo y tres de gracia, y un interés anual del 6%. Los invasores exigen pagar el empréstito al 2% de interés.

Facussé afirmó en rueda de prensa que "lo único que pedí es que la autoridad proceda conforme a la ley". No quiso especificar si ampliaría el plazo para recibir el dinero del gobierno.

Reveló que "pese a que me invadieron las tierras, acepté el 50% del valor establecido en un avalúo de expertos nacionales e internacionales, pero aún así el gobierno no pagó".

El ministro de la Reforma Agraria, César Ham, admitió que "por no aceptar las condiciones del gobierno, los labriegos de la margen derecha del Aguán han quedado fuera del convenio de dotación de tierras compradas a los agroindustriales de la zona".

Dijo que "explicamos a los campesinos el plan de negocios que demuestra científica, administrativa y financieramente que ellos tendrán capacidad para pagar, pero pidieron más tiempo para analizar la propuesta... y el tiempo se acabó ayer y el gobierno no tiene ninguna responsabilidad en el caso".

Sin embargo, en el lado izquierdo del Aguán unos 4.000 campesinos han aceptado una similar oferta gubernamental para comprar 2.400 hectáreas que invadieron hace casi tres años a Facussé.

En mayo, miles de labriegos invadieron más de 4.000 hectáreas de tierras en diferentes puntos del país.