El nuevo presidente de Francia, Francois Hollande, reducirá su equipo de seguridad presidencial y nombró por primera vez a una mujer para dirigirlo.

Hollande, un socialista, basó su campaña en promesas de recortar el déficit y ser un líder más "normal" que su ostentoso predecesor, el conservador Nicolas Sarkozy.

La primera medida del nuevo gobierno fue recortar los salarios de sus miembros, y Hollande tomó un tren para acudir a su primera cumbre de la Unión Europea en lugar de un avión.

Ahora la oficina de Hollande informó que él está reorganizando el equipo de elite de la seguridad presidencial, incluyendo una reducción en el personal, de 93 a menos de 60 personas.

El mandatario nombró a Sophie Hatt para dirigir el equipo, y señaló en un comunicado la noche del jueves que ella es la primera mujer en el cargo. La mitad del gabinete de Hollande son mujeres y la mitad hombres, otra promesa de su campaña.