La canciller alemana, Angela Merkel, felicitó hoy en una conversación telefónica al primer ministro irlandés, Enda Kenny, por la aprobación en referéndum del pacto fiscal europeo, lo que es una "buena noticia para Irlanda y para Europa".

El pueblo irlandés merece "un reconocimiento especial" por su decisión mayoritaria a favor de un pacto que lleva implícitos "duros ajustes" para la población del país, indicó la canciller, según fuentes gubernamentales.

"El pueblo irlandés se ha pronunciado a favor de la estabilidad, el crecimiento y la solidaridad en Europa", afirmó por su parte el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, tras conocerse los datos oficiales, que dan un 60,3 % al sí.

Westerwelle calificó el resultado de "señal positiva" para todos aquellos miembros de la UE que aún no han ratificado el pacto, como Alemania.

El resultado de este referéndum "nos anima" a un mayor compromiso a favor del crecimiento y la creación de empleo, añadió el ministro, para quien la estrategia de la UE se apuntala en "varios pilares", entre ellos la consolidación presupuestaria y "los impulsos al crecimiento".

Irlanda aprobó en referéndum el tratado de estabilidad presupuestaria por una cómoda mayoría de 60,3 % de votos a favor, frente a un 39,7 % de rechazos.

Alemania tiene pendiente la ratificación del pacto fiscal, puntal de la vía de la austeridad preconizado por Merkel y cuya aprobación por parte de las cámaras baja y alta del Parlamento (Bundestag y Bundesrat, respectivamente) está condicionada al respaldo de la oposición.

El Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes, principales fuerzas de la oposición, han condicionado su apoyo a la implantación de un impuesto a las transacciones financieras.

El Gobierno de Merkel y especialmente el Partido Liberal (FDP) al que pertenece Westerwelle, rechazan la creación de esta tasa.

Representantes del gabinete y la oposición se reunieron hoy en busca de un consenso, ya que para la aprobación en el Bundestag se precisa una mayoría de dos tercios de la cámara, a lo que se une que las filas de la coalición gobernante no tienen la mayoría en el Bundesrat.

La reunión es preparatoria de la que se realizará el 13 de junio y a la que asistirán los líderes de los partidos, además de Merkel.

La oposición, además del impuesto a las transacciones financieras, exige otras medidas para dar su aprobación al pacto, entre ellas la creación de un fondo de amortización de la deuda.