El Partido Laborista británico someterá a votación en la Cámara de los Comunes su propuesta de que el ministro de Cultura, Jeremy Hunt, sea investigado por su relación con el grupo de Rupert Murdoch, anunció hoy la diputada laborista Harriet Harman.

Harman, portavoz laborista de Cultura, indicó que, tras el actual receso parlamentario de varios días, celebrarán esa consulta, en la que pedirán a los parlamentarios de todos los partidos que secunden su moción.

Los laboristas creen que Hunt, a quien se acusa de favoritismo a los Murdoch en relación con sus planes para adquirir el canal BSkyB, debería ser objeto de una investigación interna del Gobierno para determinar si, con sus relaciones con el grupo News Corporation, violó el código de conducta ministerial.

El primer ministro británico, David Cameron, que en todo momento ha defendido la integridad de su ministro, reiteró ayer que no piensa encargar una investigación al respecto.

"Jeremy Hunt ha roto el código ministerial y ha engañado al Parlamento. No es aceptable que se hayan quebrantado estas normas y por eso convocaremos una votación insistiendo en que sus violaciones del código sean remitidas al asesor independiente en asuntos ministeriales", declaró Harman.

La posición de Hunt al frente del Ministerio de Cultura, que también supervisa los Juegos Olímpicos de Londres, está en cuestión tras revelarse que mantuvo una relación muy estrecha con los Murdoch, cuando al mismo tiempo tenía que juzgar con imparcialidad en relación con sus intereses comerciales.

El propio Hunt, que ayer declaró ante la comisión Leveson que examina la relación entre políticos y periodistas, ha admitido que era favorable a la oferta de compra que News Corporation lanzó en 2010 sobre BSkyB, aunque asegura que su opinión personal no le impidió actuar con objetividad.

Rupert Murdoch tuvo que abandonar su plan de adquirir la totalidad de la plataforma digital, de la que ya posee el 39 %, en julio de 2011, cuando estalló el escándalo de las escuchas ilegales en su periódico "News of the World".

A raíz del cierre del rotativo y la detención de decenas de sus empleados, el Gobierno puso en marcha la comisión presidida por el juez Brian Leveson, que investiga, entre otras, la conducta ética de la prensa en el Reino Unido.