La secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Janet Napolitano, instó a los estadounidenses a prepararse para la temporada de huracanes en el Atlántico que inició hoy con pronósticos de que será "menos activa" que las registradas en años recientes.

Napolitano pidió a los ciudadanos, en especial a los que residen en las zonas costeras, a tomar en serio las recomendaciones de estar preparados porque aún cuando las agencias gubernamentales han diseñado planes de contingencia, es responsabilidad de cada persona tener los propios.

"Nosotros no podemos saber exactamente lo que la madre naturaleza traerá este año, pero estamos avanzando en nuestros preparativos, haciendo uso del 'método comunitario' ", dijo la funcionaria en una conferencia de prensa en el Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami.

Como parte de esa estrategia, apuntó, están contactando al mayor número de socios en "nuestros esfuerzos de preparación, integrando las labores de planificación realizadas a través de los gobiernos federales, estatales, locales, territoriales y tribales, así como del sector privado, de las comunidades, las organizaciones no gubernamentales y de nuestros socios religiosos".

La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EE.UU. (NOAA, por su sigla en inglés) pronosticó una "temporada menos activa con relación a años recientes" para la cuenca atlántica.

Es posible que se formen entre 9 y 15 tormentas tropicales, de las que entre 4 y 8 se transformarían en ciclones y de estos entre 1 y 3 alcanzarán las categorías 3, 4 y 5, las mayores en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo de 5, según la NOAA.

Napolitano estuvo acompañada por el administrador de la Agencia Estadounidense de Gestión de Emergencias (FEMA), Craig Fugate, el director del CNH, Bill Read y el gobernador del estado de Florida, Rick Scott.

El mensaje principal de los funcionarios es que todas las personas deben ser conscientes de los riesgos y daños de los sistemas tropicales, por lo que deben tomar las medidas necesarias para prepararse y reducir los impactos.

Recordaron que cuando el devastador huracán "Andrew" arrasó como categoría 5 al sur de Florida, fue el primer sistema que se formó en esa temporada, en agosto.

"Andrew" se abatió en esa área el 24 de agosto de 1992, ocasionando la muerte de 23 personas en este estado y en Luisiana.

"La temporada de huracanes oficialmente comienza hoy y ya hemos tenido dos tormentas. Cuando llega el tiempo de prepararse para desastres, no se enfoque simplemente en el calendario, sino en la necesidad de estar preparado", dijo Fugate.

Instó a los estadounidenses a no esperar por el próximo pronóstico de los meteorólogos.

"Ya no tendrán tiempo. Las personas mueren, pierden sus hogares y todo porque esperan demasiado tiempo", advirtió.

Recomendó a las personas tener también un "plan de tecnología" en caso de que un huracán impacte una zona poblada porque los teléfonos celulares y las computadoras, que son muy utilizados para la comunicación, probablemente no funcionen.

"Piensen acerca de tener fuentes de respaldo para cargar sus aparatos electrónicos como cargadores de baterías", sugirió.

Pero lo más importante, agregó, es asegurarse de tener radios que operen con baterías para que puedan recibir los boletines de emergencia.

"Hay que planificar por adelantado, saber qué hacer con antelación y tener en cuenta que algunos de los servicios pueden quedar interrumpidos al inicio y retornar rápidamente, pero también puede haber casos en que no y es allí donde hay que tener un plan de respaldo", dijo Fugate.

El gobernador Rick Scott se unió a Napolitano y a Fugate para solicitar a los residentes estar preparados para la temporada de huracanes que concluye el 30 de noviembre.

Como ejemplo, Scott alistó su propio equipo de emergencias en una tienda especializada de Miami.

"Animo a todos los floridanos a preparase ante un desastre natural. Ya hemos tenido dos tormentas que azotaron al estado y con el arribo reciente de Beryl se nos recuerda que la madre naturaleza puede ser impredecible", expresó.

Florida, recordó, cambió completamente hace 20 años después del huracán "Andrew".

"Ese desastre nos hizo cambiar la forma en que nos preparamos y respondemos a un desastre, y es un recuerdo constante para no desestimar el impacto que un huracán puede tener en las familias y las empresas de Florida", aseveró.