La Alta Comisionada adjunta de la ONU para los Derechos Humanos, Kyung-wha Kang, manifestó hoy que hay indicios de crímenes contra la humanidad en la matanza cometida en la localidad siria de Hula, donde murió un centenar de civiles.

En representación de la Alta Comisionada Navi Pillay, Kang abrió la sesión especial del Consejo de Derechos Humanos convocada para tratar de manera específica la masacre y abrir una investigación sobre lo ocurrido en Hula, donde según Naciones Unidas hay serias sospechas de que familias enteras fueron ejecutadas de manera sumaria, incluidos mujeres y niños.

La Alta Comisionada adjunta habló de "informaciones que sugieren que la Shabiha (grupos paramilitares progubernamentales) entró en las poblaciones y que podría ser responsable de docenas de asesinatos".

"Esos actos podrían representar crímenes contra la humanidad y otros crímenes internacionales, y podrían ser indicativos de un patrón de ataques generalizados y sistemáticos contra las poblaciones civiles perpetrados con impunidad", agregó.