Representantes de la jerarquía católica de La Habana emitieron un comunicado en apoyo al cardenal Jaime Ortega, en el que denuncian que existe una campaña para dañar su figura e impedir cualquier esfuerzo de diálogo relacionado con la situación actual de Cuba.

"Desde hace meses venimos observando que se ha gestado un plan encaminado a dañar la figura del cardenal Jaime Ortega y a la Iglesia Católica en Cuba y desacreditar la línea de diálogo que ha venido articulando desde hace muchos años", indica la declaración divulgada hoy por el portavoz del Arzobispado de La Habana, Orlando Márquez.

El texto, firmado por obispos y vicarios del Consejo Episcopal de La Habana, señala que se trata de una campaña que "no es sólo contra el complejo quehacer pastoral" de Ortega, "sino que trata de abortar cualquier esfuerzo de entendimiento y diálogo para buscarle una solución serena y beneficiosa a la actual situación nacional".

Las críticas contra Ortega, máxima autoridad de la Iglesia católica de la isla, se intensificaron a raíz de los comentarios que realizó sobre el desalojo de un grupo de personas que se encerraron en una parroquia habanera como acto de protesta días antes de la visita a Cuba de Benedicto XVI.

El cardenal y arzobispo de La Habana habló sobre ese asunto en un acto en Harvard el 24 de abril y atribuyó el incidente a antiguos delincuentes, sin nivel cultural y algunos con trastornos psicológicos.

Después de que algunos sectores acusaran a Ortega de alinearse con el Gobierno cubano, dos revistas católicas de la isla salieron en su defensa en mayo pasado, y además el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, se refirió a las críticas originadas en medios de Miami como "campaña insidiosa" y "ataques muy vulgares".

La declaración divulgada este viernes resalta que Ortega "siempre ha procedido según el Magisterio de la Iglesia" y recuerda que la línea de diálogo impulsada por la Iglesia católica en Cuba está "en consonancia con el Magisterio de los dos últimos Papas".

"De esta línea se ha obtenido algún resultado, aunque faltan muchos por lograr", añaden los firmantes, que también expresan su "fidelidad" al cardenal cubano.

La lista de seis miembros del Consejo Episcopal la encabezan los obispos auxiliares monseñor Alfredo Petit y monseñor Juan de Dios Hernández.

Incluye, asimismo, a los vicarios episcopales monseñor Carlos Manuel de Céspedes y monseñor Ramón Suárez Polcari, y a monseñor Rodolfo Loiz en el cargo de secretario.

La jerarquía católica cubana y el presidente cubano, Raúl Castro, abrieron en mayo de 2010 un inédito diálogo que fructificó en un proceso de excarcelación de presos políticos.

Desde entonces, la Iglesia ha adquirido un renovado rol como interlocutora ante las autoridades de la isla y ha abierto espacios de intercambio y diálogo sobre temas como la diáspora y la reconciliación entre cubanos de fuera y dentro del país, entre otras cuestiones.