Un grupo de 22 organizaciones no gubernamentales dirigieron hoy una carta a la Liga Árabe pidiendo que, tras la matanza de Hula, imponga a Siria un embargo sobre las armas y sanciones, además de denunciar el caso ante la Corte Penal Internacional (CPI).

En su misiva, las 22 ONG -entre las que figuran 18 árabes- piden al secretario general de la Liga Árabe, Nabil Al Arabi, que inste al régimen sirio a que permita el acceso a la comisión investigadora de la ONU para que recabe información sobre la matanza de Hula, en la que murieron 108 personas, entre ellos 34 mujeres y 49 niños menores de diez años.

La petición de las ONG se realiza en la víspera de una reunión extraordinaria de ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe para abordar la crisis siria.

"Instamos a la Liga Árabe para que pida a Siria el acceso al país y una comisión de la ONU investigue la matanza de Hula y otras graves violaciones de los derechos humanos, imponga un embargo de armas a Siria y sancione a los individuos responsables de esas violaciones", dice la carta.

Solicitan, además, que "se envíe a Siria ante la Corte Penal Internacional para que responda por la comisión de crímenes contra la humanidad", desde que en marzo de 2011 el régimen de Damasco comenzó a reprimir brutalmente las protestas civiles pacíficas.

"Ante el fracaso del Gobierno sirio para cumplir con los compromisos del plan de paz (del mediador internacional) Kofi Annan, pedimos a la Liga Árabe que ejecute y vigile la implementación de las sanciones ya decididas en noviembre de 2011 contra el liderazgo sirio", agregan.

Igualmente solicitan del organismo panárabe que "pidan a Rusia que deje de bloquear la acción del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria y de proporcionar armamento al Gobierno de Al Asad".

Las ONG denuncian que la empresa estatal rusa de venta de armamento Rosoboronexport ha firmado nuevos contratos con el país árabe y piden a Moscú que evite seguir realizando ese tipo de contratos.

Según la ONG, que cita al Centro para la Documentación de Violaciones (VDC, por su sigla en inglés) de Siria, "los ataques de las fuerzas de seguridad sirias han causado desde el 25 de marzo la muerte de al menos 2.800 civiles", además de que han detenido a más de 1.900 personas.

Según datos de la ONU de febrero pasado, las víctimas mortales de la represión siria superaban en esa fecha las 10.000, además de haber causado miles de desplazamientos forzosos.

Entre los firmantes de la carta, que recomienda a la Liga Árabe que actúe con unidad en el caso sirio, figuran la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH), Human Rights Watch (HRW) o Global Centre for the Responsibility to Protect (GCRP).

A ellas se han unido otras ONG de Egipto, Argelia, Arabia Saudí, Baréin, Sudán, Yemen, Marruecos y Jordania, así como otras palestinas y regionales como la Coalición Árabe para Darfur, que agrupa a 102 organizaciones y la Arab Media Crisis Network, que incluye a veinte.