El régimen de Damasco utiliza todos los medios de represión posibles contra los opositores, declaró hoy a Efe el presidente del Comité de las Naciones Unidas sobre la Tortura, Claudio Grossman, después de que este organismo emitiera en Ginebra un informe sobre Siria.

"Tenemos una lista detallada de tipos de torturas, que muestran una verdadera caja de herramientas de métodos de represión y todos se están utilizando contra los opositores sirios", comentó el jurista chileno.

En un informe emitido horas antes, el grupo de la ONU denunció que tiene evidencias de que cerca de medio centenar de niños se encuentran desaparecidos en Siria, tras haber sido detenidos en el actual contexto de violencia política que sufre el país.

Grossman dijo que el comité tuvo contacto con personas cercanas a los menores y que varias de las denuncias las recibió a través de comunicaciones por videoconferencia desde Siria.

"Hay un patrón consistente, permanente y sistemático de violaciones de los derechos humanos en Siria", indicó el presidente del grupo de la ONU, que ha recopilado denuncias sobre asesinatos, torturas, detenciones arbitrarias y violencia sexual por parte de agentes públicos contra civiles, incluidos niños.

Como ellos, manifestantes, periodistas, desertores de las fuerzas de seguridad, blogueros, mujeres e incluso personas heridas han sido víctimas de similares abusos en un clima de total impunidad.

Ante la gravedad de la situación en Siria, el comité pidió a finales del año pasado al Gobierno que le presentara un informe urgente sobre su cumplimiento de la Convención de la ONU contra la Tortura, que ese país ha ratificado y está jurídicamente obligado a respetar.

Siria, sin embargo, ni presentó el documento ni envió un representante a la sesión del comité donde se abordó su caso, con lo que los expertos emitieron hoy su informe en ausencia del país.

En el texto se apunta también la existencia de centros secretos de detención, la falta de accesos a las prisiones comunes y el uso de la tortura como "parte de una política deliberada del Estado para aterrorizar e intimidar a la población civil".

Además de esos maltratos, el comité menciona que los participantes en manifestaciones contra el régimen y quienes ayudan a organizarlas aparecen en listas que manejan las fuerzas de seguridad.

Tras esta evaluación, el comité pidió al Gobierno de Bachar al Asad que se abstenga de continuar por esta vía y que comience a cumplir sus obligaciones internacionales, empezando por el cese de la violencia.

Asimismo, convocó a los representantes sirios para el próximo 31 de agosto, cuando tendrán que comunicar formalmente la manera en la que han implementado las recomendaciones recibidas hoy.