El papa Benedicto XVI llegó hoy a Milán (norte de Italia) para participar en el VII Encuentro Mundial de las Familias, al que asisten decenas de miles de familias católicas procedentes de 90 naciones, entre ellas España y las de América Latina.

El avión que trasladó al Pontífice desde Roma, un Airbus A319 CJ de la Aeronáutica Militar italiana puesto a su disposición por la Presidencia del Gobierno italiano, aterrizó en el aeropuerto Milán-Linate a las 17.12 horas local (15.12 GMT).

En el aeropuerto fue recibido por el cardenal arzobispo de Milán, Angelo Scola; el presidente del Consejo Pontificio para las Familias, el cardenal Ennio Antonelli; el arzobispo emérito de Milán, el cardenal Dionigi Tettamanzi; y el ministro italiano para la Cooperación Internacional, Andrea Riccardi, que es el fundador de la ONG católica Sant'Egidio.

Varios centenares de personas le acogieron en el aeropuerto y dos niños le entregaron un ramo de flores amarillas y blancas, los colores de la Santa Sede.

Desde el aeropuerto, el papa se trasladó a la plaza del Duomo (la catedral), donde pronunciará el primer discurso, de las ocho intervenciones que tiene previsto durante su visita a Milán, que se prolongará hasta el domingo, 3 de junio.

Varias decenas de miles de fieles llenan ya la amplia plaza del centro de Milán.

A las 19.30 hora local (17.30 GMT) asistirá a un concierto en el Teatro de La Scala, que dirigirá el maestro argentino-israelí Daniel Barenboim, y volverá a dirigirse al público en el famoso templo de la música.

Durante su estancia en Milán el Pontífice se alojará en el arzobispo.

El VII Encuentro Mundial de las Familias católicas, que comenzó el pasado 30 de mayo, tiene como lema "La familia, el trabajo y la fiesta", y los organizadores -el Consejo pontificio para la Familia y la archidiócesis de Milán- esperan un millón de participantes.