El Gobierno argentino rechazó hoy supuestos planes de "pesificación" de la economía, en medio de una creciente polémica en el país por los controles gubernamentales impuestos al cambio de dólar.

El viceministro argentino de Economía, Axel Kicillof, aseguró hoy que "no existen" planes de "pesificación" y atribuyó versiones periodísticas sobre el tema a un intento de "crear pánico para crear una corrida cambiaria" y "forzar una devaluación de la moneda, una megadevaluación".

"¿Por qué tomaríamos una medida de esas características cuando todo el mundo sabe que no tenemos necesidad? Esto no es el 2001", dijo Kicillof en alusión al derrumbe económico que sufrió el país.

El Gobierno de la peronista Cristina Fernández ha intensificado en los últimos días las medidas para restringir la compra de dólares, con nuevas regulaciones para adquirir divisas estadounidenses para viajar o cancelar créditos hipotecarios.

Las nuevas normas restringieron en la práctica el acceso de muchos inversores al mercado cambiario formal, lo que hizo resurgir los circuitos informales de compraventa de divisas, donde hay que pagar, según medios locales, unos 5,90 pesos para hacerse de un dólar, cuando el precio en bancos y casas de cambios es de 4,49 pesos.