El Departamento de Estado de EEUU deberá decidir antes del fin de 2013 si mantiene a ETA en su lista de organizaciones terroristas internacionales, indicó hoy el secretario de Estado adjunto para asuntos de prensa, Mike Hammer.

En una conferencia de prensa en español, Hammer recordó que, según la ley estadounidense sobre organizaciones terroristas, el Departamento de Estado debe revisar cada cinco años si un grupo se mantiene en esa "lista negra" o si la abandona, y precisó que, en el caso de ETA, la última revisión se produjo en 2008.

"Eso no significa que no se pueda hacer antes (de que transcurran los cinco años). Se podría hacer antes, pero lo que está claro es que antes de fin de 2013 se tiene que hacer la nueva evaluación, y se tiene que llevar a cabo con los hechos como estén presentes", indicó el funcionario estadounidense.

Hammer subrayó que, pese a que la organización terrorista anunció el fin definitivo de la violencia en octubre de 2011, "en la historia de ETA, muchas veces han declarado un cese al fuego y han vuelto a cometer actos terroristas".

La decisión de retirar o no a ETA de la lista de grupos terroristas internacionales se producirá tras un proceso de consulta con el Gobierno español, pero la valoración de Madrid no será necesariamente definitiva para la conclusión de Washington.

"Lógicamente, trabajamos con los Gobiernos, pero al fin del día es una decisión por parte nuestra respecto a qué organizaciones designamos como terroristas", explicó Hammer.

Ese proceso se debe "aplicar con mucha seriedad, porque tiene repercusiones serias", según el funcionario.

"El hecho de que una organización no haya hecho algo no significa que no estén planeando hacer algo", advirtió.

Hammer confió en que "los etarras declaren claramente (la paz) y no lleven a cabo más actos terroristas", y aseguró que Estados Unidos sigue "trabajando con el Gobierno español para ese fin".

El funcionario también respondió a una pregunta sobre el informe de derechos humanos del Departamento de Estado, publicado el pasado 24 de mayo y que en su apartado de España aseguraba que la policía en Barcelona maltrató y torturó a detenidos vinculados al movimiento del 15-M.

Los Mossos d'Esquadra aseguraron poco después haber enviado una notificación al consulado estadounidense en Barcelona, en la que calificaban de "falsedad" la información contenida en ese informe.

Sin embargo, Hammer afirmó que el consulado estadounidense en la ciudad catalana "no ha recibido ninguna queja" por el momento, y afirmó que el Departamento de Estado "toma mucho esfuerzo" para asegurar que dispone de los "datos apropiados" en sus informes anuales.

"En la mayoría de casos consultamos con los Gobiernos para asegurar que la información que tenemos es cierta, para que la gente sienta que los datos reflejan lo ocurrido", aseveró.