La economía brasileña registró un débil crecimiento de 0,2% en el primer trimestre del año comparado con el último período de 2011, en un reflejo de la crisis global, informó el viernes el organismo oficial de estadística.

La expansión del producto interno bruto (PIB) en los primeros tres meses de 2012 alcanzó 0,8% cuando comparado con el mismo período del año pasado, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El crecimiento de 0,2% es idéntico al del último trimestre de 2011, cuando el año cerró con una débil expansión acumulada de 2,7%, muy por debajo del 7,5% de 2010, según el IBGE.

El bajo nivel de crecimiento en el primer trimestre del año refleja el impacto de la crisis financiera global, que redujo la demanda internacional de las exportaciones brasileñas.

El ministro de Hacienda Guido Mantega destacó el hecho de que el componente de inversiones del PIB tuvo una caída de 1,8%, lo que atribuyó al bajo entusiasmo de los empresarios como consecuencia de la crisis.

Los sectores que tuvieron un mejor desempeño en este período fueron la industria, con un crecimiento de 1,7%, servicios con 0,6%, consumo de las familias (1 y consumo del gobierno (1,5%).

Por el contrario, el sector agropecuario tuvo un comportamiento negativo, con un decrecimiento de 7,3%, que Mantega atribuyó a factores estacionales que afectaron la producción de soja, arroz y tabaco.

El ministro anticipó que el segundo trimestre tendrá un mejor desempeño para la economía brasileña, que debe superar los factores estacionales que perjudicaron a la agricultura, mientras que la industria ha dado señales de fortalecimiento como consecuencia de las medidas de estímulo adoptadas por el gobierno para aumentar el consumo.

"Ese resultado del primer trimestre está quedando atrás porque Brasil da señales de aceleración del crecimiento a partir del segundo trimestre", dijo Mantega, al recordar las exoneraciones tributarias para la industria automovilística y de electrodomésticos, que ya dieron señales de aumentos de ventas.

Citó también la reducción de la tasa referencia de intereses por parte del Banco Central, acompañada de bajas en los intereses de los bancos comerciales para créditos de consumo.

Pese a que el crecimiento del PIB fue reducido en el primer trimestre, Mantega consideró que fue una cifra positiva en el contexto de la crisis global.

"Con ese desempeñó, Brasil se coloca en una situación relativamente favorable en el escenario internacional, donde la gran mayoría de los países sufre una gran desaceleración económica", destacó.

Tras señalar que la Unión Europa está cerca de la recesión, Estados Unidos continúa débil y grandes países emergentes como China e India presentan un crecimiento cada vez menor, Mantega afirmó que "Brasil continúa presentando condiciones muy sólidas para inversionistas nacionales y extranjeros".

El gobierno planteó para este año una meta de crecimiento del PIB superior a 4%.

El PIB total alcanzó 1.033,3 millones de reales, equivalente a 516,65 millones de dólares al cambio actual.