Sectores empresariales de República Dominicana advirtieron el viernes que la entrada en vigencia de un reglamento que exige regularizar a miles de trabajadores haitianos impactará en los costos de producción y en la economía del país.

La dirección de Migración tenía previsto poner en marcha a partir del 1 de junio la nueva regulación para contratar mano de obra extranjera y, por primera vez, establece sanciones económicas a las empresas que contraten extranjeros sin premiso migratorio.

José Ricardo Taveras, director de Migración, descartó el viernes la solicitud de diversos grupos empresariales de posponer la entrada en vigencia de la nueva disposición, pero ofreció no multar a los empleadores de inmigrantes sin permiso de residencia.

Taveras, quien esta semana sostuvo encuentros con empresarios del sector agropecuario que tienen un elevado número de trabajadores transfronterizos, insistió que desde la próxima semana las compañías deben comenzar la regularización de sus empleados.

Según estimaciones de la dirección de Migración y de Naciones Unidas, en República Dominicana vive alrededor de un millón de haitianos, la mayoría sin permiso laboral o de residencia, mientras el tráfico clandestino de mano de obra desde el vecino Haití es constante.

La Junta Agroempresarial, que reúne a los empresarios de ese sector, estima que cerca del 80% de los trabajadores de las fincas arroceras y 60% de las bananeras son inmigrantes haitianos. Los trabajadores provenientes de Haití también representan una amplia mayoría en la industria de la construcción.

Un estudio del ministerio de Trabajo difundido en febrero mostró que el 58,7% de los trabajares haitianos de la construcción y 69,2% en las fincas bananeras carecen de cualquier tipo de documento.

Osmar Benítez, presidente ejecutivo de la Junta Agropempresarial, insistió el viernes en la importancia de la mano de obra haitiana y advirtió que el proceso de regularización implicará un "gran costo" para los empresarios.

Además de los gastos económicos que implican los trámites migratorios, como el pago de impuestos y la emisión de actas de nacimiento, pasaportes, visas, cartas de antecedentes penales y exámenes médicos, los empresarios deberán incluir a sus trabajadores extranjeros, por primera vez, en la seguridad social y pagar sus respectivas contribuciones.

El proceso de regularización de forma apresurada "traerá transtornos" a las actividades productivas, en especial a las micro y pequeñas empresa, consideró en un comunicado Ligia Bonetti, presidente a la Asociación de Industriales.