La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, deberá decidir en los próximos cuatro meses si retira de la lista de organizaciones terroristas internacionales al principal grupo opositor iraní, la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI).

El tribunal federal de apelaciones del Distrito de Columbia ordenó hoy a Clinton tomar antes del fin de septiembre una decisión sobre el estatus de la OMPI, cuyo brazo político, el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI), encabeza desde hace años la oposición al régimen de Mahmud Ahmadineyad.

Si Clinton no emite un dictamen en ese plazo, el tribunal ordenará la retirada inmediata de la organización de la lista, en la que el Departamento de Estado la incluyó en 1997.

La OMPI mantiene que su inclusión como organización terrorista fue un favor del Gobierno de Bill Clinton al Gobierno iraní, que lo considera una amenaza.

"Estamos al tanto de la decisión del tribunal y estamos revisándola. El Departamento de Estado pretende cumplir con esa decisión", dijo en un comunicado el portavoz adjunto de esa agencia federal, Mark Toner.

La organización, conocida también como MEK por su sigla en farsi, depuso las armas en 1990 tras haber mantenido una actividad armada contra Irán en los años 70 y 80 desde su refugio en Irak, un periodo en el que Estados Unidos alega que asesinaron a varios militares y civiles estadounidenses.

En una decisión de 2010, el tribunal federal de apelaciones consideró que, al incluir al grupo en su lista en 1997, el Departamento de Estado violó las garantías a un proceso adecuado, al negarle la oportunidad de rebatir la información no confidencial en la que se basó su inclusión en la lista.

El Departamento de Estado anunció en julio de 2011 que evaluaría de nuevo la designación de OMPI de acuerdo con esa sentencia, pero casi un año después no ha emitido ninguna decisión, un retraso que el tribunal consideró hoy "atroz" y que motivó su ultimátum a Clinton.

Sin embargo, los tres jueces de la instancia no quisieron conceder la orden de retirada inmediata solicitada por el PMOI, al citar "preocupaciones de política exterior y seguridad nacional".

El OMPI ha logrado convencer al Reino Unido y a la Unión Europea (UE) de sacarlo de la lista de organizaciones terroristas, pero Estados Unidos se resiste desde hace años, apoyándose en información secreta.