El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, afirmó hoy en Londres que los países de la eurozona deben fomentar el crecimiento económico para lograr recuperar la estabilidad en Europa.

"Un crecimiento potencial del 1,5 por ciento es, sencillamente, demasiado bajo. Por tanto, de manera interna, debemos concentrarnos tanto en el crecimiento como en la estabilidad", señaló Van Rompuy en un discurso en el Instituto de Relaciones Internacionales Chatham House de la capital británica.

El presidente del Consejo Europeo señaló que es "indispensable devolver la estabilidad a la eurozona" para que ésta pueda recuperar "todo su peso en la escena global", algo que se logrará "incrementando estructuralmente el crecimiento económico".

Van Rompuy consideró que es "perfectamente normal" que las economías "maduras" avancen más despacio que las emergentes, si bien consideró que Europa debería aumentar su ritmo de crecimiento.

El presidente del Consejo subrayó asimismo que los Estados miembros de la Unión Europea deben trabajar "unidos, como un club", para reforzar su influencia internacional.

Van Rompuy señaló a "los bancos en España y los sondeos de opinión en Grecia" como dos de los temas más serios que ocupan estos días los titulares de los medios de comunicación y expresó su deseo de vivir tiempos "menos tormentosos" en los próximos años.

Por otro lado, el político belga subrayó la importancia de que la Unión Europea ejerza de "motor para el cambio" en el mundo gracias a las decisiones adoptadas de manera conjunta.

"No todos los Estados miembros comparten la misma posición en todos los asuntos, pero los desacuerdos puntuales no deben ser vistos como una prueba de que Europa adolece de falta de una política exterior común", analizó Van Rompuy.

"La crisis nos ha debilitado", admitió el responsable europeo, que sin embargo consideró "exageradas" las preocupaciones de aquellos expertos que opinan que "la política exterior europea está decayendo debido a la crisis de la deuda pública".