La selección de fútbol de Uruguay aprovechó la pausa en las eliminatorias sudamericanas de la próxima Copa del Mundo, que lidera al cabo de cuatro jornadas, para jugar partidos de ensayo y ampliar a quince su racha sin derrotas, lo que supone una nueva marca histórica.

Tras golear por 4-0 a Chile en la tercera jornada, jugada en noviembre, el equipo que dirige Oscar Washington Tabárez tuvo asueto en la cuarta y lo aprovechó para visitar a la selección de Italia en en Roma, donde ganó por 1-0.

Los jugadores de la Celeste se reencontraron en febrero para visitar a la selección de Rumanía en Bucarest. El partido amistoso terminó 1-1.

Ya con la mira puesta en Venezuela y Perú, sus rivales del 2 y el 10 de junio en las jornadas quinta y sexta, los uruguayos volvieron a los campos el pasado día 25 frente a Rusia en Moscú y también igualaron 1-1.

Con este nuevo empate, la plantilla que dirige Tabárez completó un año y quince partidos sin derrotas y superó la marca de catorce que tuvo entre 1967 y 1968 la selección que dirigió Juan Carlos Corazo, abuelo materno de una de las actuales figuras de la plantilla, Diego Forlán.

Esos quince partidos sin derrotas comenzaron con dos amistosos: 1-1 frente a Holanda y 3-0 frente a Estonia.

Seis en la Copa América: 1-1 frente a Perú y Chile, 1-0 contra México, 1-1 frente a Argentina, 2-0 frente a Perú y 3-0 contra Paraguay en la final del torneo.

Después, victoria por 3-2 sobre Ucrania en un amistoso, por 4-2 frente a Bolivia y 1-1 con Paraguay en las eliminatorias.

Esos resultados en eliminatorias tienen a la Celeste como líder, con siete puntos, los mismos de Argentina y Venezuela pero los uruguayos han jugado un partido menos y expone un mejor balance goleador que sus dos rivales.

La plantilla se mantiene casi sin modificaciones desde hace dos años, cuando terminó en el cuarto puesto del Mundial de Sudáfrica.

Esa continuidad y convivencia de los jugadores ha fortalecido el conocimiento y la confianza.

Tabárez, que es poco proclive a los cambios y ha respaldado a sus jugadores, incluso cuando alguno de ellos no ha tenido continuidad en sus equipos.

'El maestro' tiene una plantilla balanceada y sólida, que le permite variantes, y mantiene a tope la moral de los suyos debido a los buenos resultados.

A ello se suma un excelente momento de los goleadores Luis Suárez, del Liverpool inglés, y Edinson Cavani, del Nápoles italiano, que están disimulando una baja en el nivel de Diego Forlán, del Inter de Milán, elegido por la FIFA como el mejor jugador del último Mundial.