Una tibetana, madre de tres hijos, murió tras prenderse fuego en protesta por la ocupación china de Tibet, informa hoy la organización no gubernamental "Free Tibet" en su página web.

La mujer es identificada como Rechok, de más de 30 años, que se inmoló frente al monasterio de Jonang Dzamthang, en la localidad de Barma, en la provincia china de Siachen.

En la web se indica que Rechok había pasado los últimos días en las montañas, cuidando el ganado de su familia, antes de dirigirse "específicamente a la ciudad, para prenderse fuego".

Los restos de la mujer se encuentran en el interior del monasterio a la espera de recibir las honras fúnebres.

Barma ya fue escenario el pasado abril de la inmolación de dos jóvenes tibetanos, que murieron tras convertirse en antorchas humanas ante un edificio gubernamental de la localidad.

Cerca de 40 tibetanos se han prendido fuego desde el año pasado para protestar por la ocupación china de Tíbet.

Según fuentes del exilio tibetano, una treintena de ellos han muerto y el resto ha sobrevivido aunque con graves secuelas.

El sucesor político del Dalai Lama y primer ministro tibetano, Lobsang Sangay, afirmó a mediados de mes que la ola inmolaciones la protagoniza "una nueva generación", nacida bajo ocupación y que ha crecido bajo el sistema educativo impuesto por Pekín.

En entrevista con Efe en la ciudad de Dharamsala -en el norte de la India y sede del Gobierno tibetano en el exilio-, Sangay no descartó que prosiguieran las inmolaciones, aunque aseguró que las autoridades tibetanas no incitan a ese tipo de acción de protesta.