La organización defensora de los derechos de los indígenas Survival pidió hoy al cantante británico Mick Jagger que intervenga para frenar la expansión hacia la Amazonia peruana del proyecto de gas Camisea, al considerar que amenaza a varias tribus aisladas.

En una carta hecha pública en Londres, Survival solicitó al cantante de los "Rolling Stones", nombrado el pasado año Embajador Medioambiental de Perú, que dialogue con el Gobierno del país andino para que "reconsidere" sus planes de buscar gas natural en esa zona de selva.

Una quincena de tribus "corre un peligro inminente. Por favor, pide al Gobierno peruano que deje de poner en peligro sus vidas", escribió la organización en la misiva dirigida a Jagger.

El año pasado, el cantante fue nombrado Embajador Medioambiental de Perú tras una visita al Parque Nacional del Manu, ubicado en la selva de las regiones de Madre de Dios y Cuzco, en el sureste del país.

"Perú debería pararse un momento y recordar el motivo por el que esas zonas están protegidas. Mick Jagger debería utilizar su título honorario para pedir algunas respuestas", afirmó el director de Survival International, Stephen Corry.

La ONG afirmó que la expansión del proyecto Camisea, el mayor plan energético de Perú, "viola las directivas de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre los derechos de los indígenas".

La organización considera además que, con la adjudicación a la compañía PetroPerú de los derechos para buscar gas en el lote de Fitzcarrald, cercano al yacimiento de Camisea, el Ejecutivo presidido por Ollanta Humala incumple su promesa de mantener el proyecto energético lejos de la Reserva Nahua-Nanti.

Según datos del Ministerio peruano de Energía y Minas, el área de la concesión de Camisea asciende a 142.000 hectáreas, de las cuales actualmente se trabaja en 80 hectáreas, por lo que el Gobierno peruano afirma que su impacto en la naturaleza es "mínimo".

El Ejecutivo divulgó el año pasado un informe que señala que Camisea tiene 11,2 billones de pies cúbicos (bpc) de reservas de gas probadas, cantidad que sería suficiente para la demanda local y la exportación.

El proyecto es responsabilidad de un consorcio liderado por la empresa argentina Pluspetrol, en el que también participan la estadounidense Hunt Oil y la española Repsol.