La Cancillería de la República Dominicana anunció hoy varias medidas para evitar irregularidades en los visados del país emitidos en Haití después de que se conociera que en la vecina nación se comercializan estos documentos.

Según una información publicada ayer por el periódico local El Nacional, en salones de belleza y centro comerciales haitianos se oferta mediante afiches visados para ingresar a la República Dominicana a un costo de 180 dólares.

Ante esta situación, la Cancillería dominicana informó hoy en un comunicado que a partir de mañana las solicitudes de visados presentadas ante los consulados dominicanos que funcionan en Haití serán autorizadas en Santo Domingo por dicha cartera.

Mientras que el canciller Carlos Morales Troncoso recordó a los funcionarios consulares, a través de un memorando interno, que no deben aceptar solicitudes de visados a menos que sean formuladas por los propios solicitantes en la sede consular y sin ningún tipo de intermediario, agregó el comunicado.

De este modo, señaló, "ningún establecimiento comercial o persona dañina causará malestar y desinformación con las visas dominicanas".

Asimismo, advirtió que aplicará "sanciones drásticas" a los cónsules que violen el procedimiento para la concesión del visado de negocios.

Aunque no hay cifras oficiales, se estima que cerca de un millón de haitianos reside en República Dominicana, la mayoría en situación irregular, dedicados a trabajos agrícolas, hostelería, construcción y otros sectores.

Todos los meses las autoridades locales devuelven decenas de haitianos que tratan de entrar clandestinamente al país por la frontera común.

Precisamente el embajador de Haití en el país, Fritz Cineas, pidió hoy a las autoridades locales que se respeten y se garanticen los derechos humanos de los haitianos residentes en el país, normativas que están, en su opinión, "por encima de cualquier estatus migratorio".

El diplomático emitió sus consideraciones ante los supuestos atropellos que han denunciado numerosos colectivos de haitianos que viven en República Dominicana, que comparte con Haití la isla caribeña La Española.

El representante de Haití en el país expresó, sin embargo, su compromiso de colaborar "más intensamente con las autoridades locales para contribuir conjuntamente al orden migratorio y en todo caso, evitar que se produzcan situaciones de abusos en los trámites documentales y deportaciones abruptas de ciudadanos haitianos".

Las autoridades dominicanas han negado en diferentes escenarios que en el país se cometan atropellos en contra de los haitianos, si bien señalan que la nación no puede cargar con el peso que conllevan los costos humanos y económicos de la situación de Haití, el país más pobre de América.