El británico Andy Murray, aquejado de un espasmo muscular en la espalda que casi le obligó a retirarse hoy frente al finlandés Jarkko Nieminen, intentará recuperarse para disputar el encuentro de tercera ronda de Roland Garros contra el colombiano Santiago Giraldo.

"Voy a intentar seguir, sin mirar si estoy un poco dolorido mañana o en dos días. Voy a intentar hacer las cosas bien para recuperarme lo antes posible", dijo el escocés tras su partido, en el que tuvo que ser atendido tres veces en la pista.

Echado en el suelo, Murray recibió masajes en la parte baja de la espalda para mantenerse en pie como pudo, a pesar de que su pierna derecha también notó el tirón y jugó prácticamente a cámara lenta.

El escocés se sintió bien en el entrenamiento, pero antes de iniciar el partido le asaltaron los dolores y se planteó no disputarlo.

En el primer set, el dolor aumentó y sufrió durante cerca de hora y media, tiempo en el que perdió el primer set, aunque el finlandés no aprovechó para hundir mentalmente al británico y llevarse el encuentro. Después, Murray comenzó a sentirse mejor.

"No me sentía genial, pero apreté los dientes e intenté darle la vuelta al partido", comentó Murray, que cerró el marcador con un resultado de 1-6, 6-4, 6-1 y 6-2 en dos horas y 27 minutos.

Hasta ahora, los fisioterapeutas le han dicho que no se arriesga a una lesión grave por salir a la cancha así que el británico no cuenta con retirarse antes de medirse contra Giraldo, indicó.