Mantas firmadas presuntamente por un cartel del narcotráfico señalaron que atacaron instalaciones y vehículos de Sabritas, subsidiaria de PepsiCo, porque la empresa supuestamente permitió a agentes mexicanos hacerse pasar como vendedores para realizar labores de inteligencia.

Cinco instalaciones y varios vehículos de Sabritas, una empresa de frituras, fueron atacados el viernes y sábado en los estados de Michoacán y Guanajuato.

Autoridades detuvieron posteriormente a cuatro presuntos miembros del cartel de Los Caballeros Templarios, el mismo grupo que aparece como firmante de las mantas.

Al menos 10 mantas fueron colgadas alrededor de la ciudad de Apatzingán, en Michoacán, con las acusaciones contra Sabritas, informaron autoridades estatales.

La compañía ha negado ese tipo de señalamientos, que ya habían circulado en correos electrónicos antes de los ataques.

Los carteles de las drogas con frecuencias buscan obtener dinero mediante la extorsión de negocios, regularmente pequeños. Los grupos del narco no habían hecho blanco a una firma transnacional de ese tipo de ataques.