Los Gobiernos de Bolivia e Irán analizaron proyectos conjuntos y fortalecieron las relaciones bilaterales durante en una cena ofrecida anoche por el vicepresidente Álvaro García Linera, a su homólogo iraní de Asuntos Internacionales, Ali Saidlu, informó hoy un comunicado oficial.

El boletín no detalla los asuntos tratados pero agrega que a la cena asistieron el ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana; el viceministro de Exteriores, Juan Carlos Alurralde, y el embajador de Irán en La Paz, Alireza Ghezili.

También estuvieron el director para América Latina del ministerio iraní de Exteriores, Kambiz Jalali, y otras autoridades y diplomáticos de los dos países y de Venezuela.

Saidlu se reunió ayer en Quito con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, para invitarlo a la Cumbre de países No Alineados que se celebrará en Teherán en agosto próximo, y lo mismo hizo el lunes en La Habana con el presidente cubano, general Raúl Castro, y el martes con el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega.

Nacido en Tabriz en 1952 y exfuncionario de la policía secreta, Saidlu ha sido miembro del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y desde 2005 es vicepresidente de Asuntos Internacionales, anota el comunicado de la oficina de Linera.

De su visita a La Paz nada se había informado oficialmente hasta ahora, como suele suceder desde que los gobiernos de los mandatarios Evo Morales y Mahmud Ahmadineyad iniciaron sus relaciones estratégicas, económicas, militares y de seguridad tras la visita del segundo a Bolivia en 2007.

Ahmadineyad se comprometió entonces a desarrollar en Bolivia proyectos económicos y ratificó un acuerdo de cooperación industrial de cinco años por 1.100 millones de dólares.

Irán y Bolivia firmaron en octubre de 2010 cinco nuevos memorandos de entendimiento para fortalecer la cooperación económica y abrir vínculos bancarios (Irán sufre un embargo financiero y comercial internacional por su programa nuclear), al término de la segunda visita oficial de Morales a Teherán.

Parte de la comunidad internacional, incluidos Estados Unidos y la Unión Europea, cree que el programa nuclear iraní está destinado, en parte, a fabricar bombas atómicas, pero Teherán lo niega y asegura que es un proyecto exclusivamente civil y pacífico.

En 2011, el entonces portavoz de Morales, Iván Canelas, negó que Irán busque uranio en Bolivia, como señalaron cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks, pero fuentes de embajadas occidentales en La Paz siguen citando ese entre los principales intereses de Teherán en este país andino.

Según informaciones procedentes de Teherán, el Gobierno iraní entiende como "estratégicas y muy valiosas" sus relaciones con Sudamérica, región que ve como puerta de salida para su aislamiento y aliada en su lucha contra el capitalismo y el sistema global.