Los Veintisiete dieron hoy su respaldo formal al tratado de libre comercio negociado entre la Unión Europea (UE) y Colombia y Perú, de manera que su entrada en vigor ya sólo depende, por parte comunitaria, de la opinión a favor o en contra que emita el Parlamento Europeo (PE), previsiblemente en septiembre.

Los ministros europeos de Comercio, reunidos en Bruselas, aprobaron hoy formalmente, como punto sin discusión previa, el acuerdo político que alcanzaron el pasado marzo para que se proceda a la firma del tratado comercial con Colombia y Perú, según informó el Consejo de la UE.

Fuentes comunitarias indicaron que se intentará firmar el texto "lo antes posible", y confiaron en que pueda ser a finales de junio.

Ese acuerdo también apoya la aplicación provisional del tratado, aunque en la práctica sólo entrará en vigor si lo aprueba el Parlamento Europeo en una votación en sesión plenaria que está prevista, en principio, para el próximo septiembre.

El comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, ha explicado en diferentes ocasiones que, aunque legalmente el tratado podría empezar a aplicarse de manera provisional una vez recibida la aprobación de los Veintisiete -según las normal previstas en el Tratado de Lisboa-, se aguardará a que la Eurocámara haya hecho su pronunciamiento.

El Parlamento Europeo, que recibió más poder en materia comercial desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa el 1 de diciembre de 2009, tendrá en su mano que el acuerdo sea aprobado definitivamente o rechazado. Será necesario su "dictamen conforme" para que el acuerdo tenga validez, tal y como señala la normativa comunitaria.

Los eurodiputados no podrán, en cambio, introducir ninguna enmienda al texto, cerrado por los negociadores de la Comisión Europea y de Colombia y Perú en mayo de 2010.

Desde entonces, el tratado ha seguido un lento proceso interno a nivel de la UE para completar su aprobación legal, que se ha visto dilatado por el trámite de verificación jurídica y su traducción a las 23 lenguas oficiales de la Unión.

En el seno parlamentario, la Comisión de Comercio Internacional del PE aún deberá votar un informe sobre el tratado -previsiblemente en julio- antes de que se pronuncie el pleno.

Los eurodiputados de esa comisión aprobaron ayer un borrador de resolución en la que piden una hoja de ruta "transparente y vinculante" para garantizar el respeto de los derechos humanos, laborales y medioambientales en Colombia y Perú, de cara a la entrada en vigor del tratado.

La situación de los derechos humanos (en especial en Colombia la de los sindicalistas) es objeto de preocupación de sectores de la sociedad civil y de los grupos situados más a la izquierda del PE.

En todo caso, la consulta en el Parlamento Europeo se presenta, a priori, favorable para el tratado, ya que el conservador Partido Popular Europeo, que tiene mayoría en la cámara, está a favor, así como la mayor parte de los socialistas y los liberales.

Si el tratado recibe el visto bueno del PE, podrá entrar en vigor, finalmente, de manera provisional, una vez Colombia y Perú hayan culminado sus respectivos trámites a nivel nacional, lo que podría ocurrir a finales de este año, según fuentes comunitarias.

Para que algunas provisiones del acuerdo sean aplicadas plenamente, será necesario que los parlamentos nacionales de todos los países de la UE aprueben también el texto, al tratarse de un "acuerdo mixto" en el que tiene competencias la UE como conjunto pero también los Gobiernos de los Estados miembros a título individual.