Los votantes irlandeses deciden si su gobierno puede ratificar el tratado fiscal de la Unión Europea, un pacto de lucha contra el déficit diseñado para atar a Irlanda y otros países de la eurozona afectados por la deuda a límites de gasto más estrictos.

Ambos bandos pronóstican una victoria de cara al comienzo de la votación el jueves. Un rechazo podría evitar que Irlanda reciba los préstamos del fondo de rescate de la Unión Europea en 2013, cuando el actual suministro de efectivo del fondo de rescate se agote.

Activistas que se oponen al tratado sostienen que se trata de una amenaza vacía de la UE. Dicen que Irlanda debería votar en contra, después exigir un mejor acuerdo sobre la deuda de parte de la UE y los jefes del Fondo Monetario Internacional que implique mayores amortizaciones de la deuda bancaria de propiedad estatal.

Todas las encuestas durante la campaña apuntaban a la aprobación del tratado, pero encuestas similares se equivocaron cuando Irlanda votó en contra de tratados de la UE en 2001 y 2008. Los resultados se entregarán el viernes.