El crecimiento económico de India se desaceleró a 5,3% en el trimestre entre enero y marzo, el nivel más bajo desde 2008.

La cifra, revelada el jueves por el gobierno, fue bastante peor de lo esperado. El crecimiento para el año fiscal se ubicó en 6,5%.

El crecimiento en el sector manufacturero, una fuente clave de puestos de trabajo, cayó 0,3% en el trimestre con respecto al año anterior.

La rupia también alcanzó un nuevo mínimo el jueves. El índice de referencia Sensex cayó 1,2%.

"La historia de crecimiento de India claramente se ha reducido", dijo el economista de Citigroup Rohini Malkani, antes de que divulgaran los datos.

Demoras excesivas en la aprobación de proyectos, problemas de suministro de combustible, decisiones políticas que han atemorizado a los inversionistas extranjeros y déficits al alza están impulsando una creciente crisis de confianza en la tercera economía más grande de Asia.

"No hay salida fácil", dijo Malkani. "India claramente necesita una buena cantidad de suerte en términos de los precios del petróleo y flujos de capital".

El Banco de la Reserva de India y el Fondo Monetario Internacional, entre otros, han instado al gobierno a promulgar reformas largamente prometidas que impulsarían el crecimiento y estimularían la inversión. Sin embargo, la coalición gobernante en India ha sido incapaz de sacar adelante duras medidas que podrían liberar el potencial de la economía.