Exceder las expectativas con equipos improvisados ha sido el fuerte de Roy Hodgson. Y en la Eurocopa de este año en Polonia y Ucrania, el simple hecho de sortear la etapa de grupos podría ser considerado un éxito para Inglaterra.

"Uno está tentado de decir que, por tratarse de Inglaterra, el éxito es únicamente alcanzar las etapas finales. Incluso se está tentado de decir que el único éxito es ganar (el torneo)", dijo Hodgson, quien fue contratado apenas un mes antes del inicio del campeonato europeo de fútbol.

"Pero quisiera que la gente nos de una tregua en ese sentido. La renuncia de Fabio Capello cambió la situación", agregó.

Tras el sonado fracaso que significó no clasificarse a la Euro 2008, bajo la dirección de Steve McClaren, los ingleses recurrieron al italiano Capello para la Copa Mundial de 2010. Capello completó una brillante fase de eliminatorias, pero el desempeño en Sudáfrica fue deslucido, con un adiós en los octavos de final al sucumbir ante Alemania.

Pese a las críticas, Capello siguió en el puesto hasta que la polémica por el juicio al zaguero y capitán John Terry por cargos de insultos racistas contra Anton Ferdinand, defensa del club Queens Park Rangers, provocó su salida a comienzos de este año.

Tomó casi tres meses encontrarle un reemplazo a Capello y la situación de Terry aún amenaza socavar los esfuerzos del nuevo técnico para cohesionar el equipo nacional. ¿Puede Rio Ferdinand jugar en la defensa central con quien supuesto profirió frases racistas hacia su hermano Anton?

"Tenemos que unirnos", dijo Hodgson, quien fue entrenador de West Bromwich Albion esta temporada. "La única manera en la que vamos a ganar algo es como equipo, y tenemos que aceptar eso".

Mientras que el autoritario Capello fue distante con su equipo, Hodgson confía apelar a la pericia acumulada en una carrera de 36 años como entrenador, a menudo al frente de equipos modestos en el fútbol europeo.

A diferencia de sus predecesores en la dirección de Inglaterra, Hodgson tiene experiencia en grandes citas internacionales. Fue el entrenador de Suiza en la Copa Mundial de 1994 y la Euro 1996.

"No es una situación fácil dirigir (en torneos internacionales)", señaló Hodgson. "Un período de seis semanas juntos, con apenas unas sesiones de entrenamiento irregulares, así que es un dolor de cabeza constante".

Además existe la necesidad de ilusionar a la afición inglesa, cuya fe en el equipo parece estar por el suelo, a pesar de que se clasificó de manera invicta a la Euro 2012.

"Tenemos que aceptar que fue un torneo decepcionante en Sudáfrica, a donde llegamos con enormes esperanzas", comentó Hodgson.

Hodgson habrá tenido únicamente 40 días desde su designación para prepararse para el debut inglés en la fase de grupos, contra Francia el 11 de junio, y con apenas dos partidos de ensayo. El entrenador de 64 años de edad tendrá que lidiar sin la presencia de Wayne Rooney para los enfrentamientos contra Francia y Suecia.

El goleador del Manchester United estará disponible hasta el tercer partido — contra Ucrania — después de haber sido expulsado por agresión al defensa de Montenegro Miodrag Dzudovic en la última fecha de las eliminatorias. Pudo haber sido toda la etapa de grupos, pero su sanción original de tres partidos fue reducida a dos tras apelar.

Esta podría ser la última oportunidad para que una generación jugadores talentosos de la liga Premier deje su huella en la escena internacional. Los defensas Ashley Cole, Terry y Ferdinand, y los mediocampistas Frank Lampard y Steven Gerrard ya tienen más de 30 años.

"En los torneos que he estado como un observador de la UEFA ... la admiración por el fútbol inglés es muy alta", dijo Hodgson. "Todos, como nosotros mismos, están sorprendidos de que no hemos sido capaces de capitalizar el talento que hemos producido".

"Pero es muy aventurado decir que algo anda muy mal, lo que no significa que no existan cosas que podemos mejorar", añadió.