El ministro de Cultura del Reino Unido, Jeremy Hunt, comparece hoy ante la comisión Leveson, que investiga la relación entre políticos y periodistas, entre acusaciones de que trató con favoritismo al imperio del magnate Rupert Murdoch.

La declaración de Hunt, cuya dimisión pide la oposición laborista, es una de las más esperadas, ya que deberá defender su gestión de la polémica oferta de compra que Murdoch hizo en 2010 por la totalidad de la plataforma digital BSkyB, de la que ya posee casi un 40 %.

En el curso de las investigaciones de la comisión, presidida por el juez Brian Leveson, se ha difundido un informe elaborado por Hunt para el primer ministro David Cameron en noviembre de 2010 -justo antes de ser asignado el caso de BSkyB- en el que privadamente apoyaba la opa.

Hunt recibió en diciembre de ese año el encargo de supervisar esa transacción, sobre la que debía ser imparcial, tras ser despojado de esa competencia el ministro de Empresa, el liberaldemócrata Vince Cable, quien había expresado en privado su oposición a la operación.

La oferta de compra de Murdoch sobre BSkyB, que tuvo que retirar en julio de 2011 a raíz del estallido del escándalo de las escuchas en sus periódicos, fue polémica en el Reino Unido por temores de monopolio.

Hunt deberá explicar además los frecuentes contactos de su asesor, Adam Smith, con Frédéric Michel, responsable de comunicación del conglomerado News Corporation de Rupert Murdoch, en los que daba a entender que el ministro conservador favorecía la oferta de compra.

Smith dimitió en abril tras admitir que sus contactos con el equipo del magnate habían ido "demasiado lejos", aunque aseguró que no estuvieron autorizados por su jefe.

La gestión de Hunt tiene consecuencias también para el primer ministro, ya que Cameron le nombró responsable de juzgar sobre la controvertida opa sabiendo que en privado la apoyaba.

Está previsto que el propio jefe del Gobierno preste declaración ante la comisión -en fecha aún no precisada-, que puso en marcha él mismo tras la explosión del escándalo de las escuchas.

Aunque empezó en 2006, el caso de las escuchas en la prensa británica reapareció con nuevas denuncias a finales de 2010 y supuso el cierre en julio de 2011 del periódico de Murdoch "News of the world", tras la detención de decenas de sus periodistas.

Decenas de reporteros y directores de rotativos, policías y otros cargos públicos han sido detenidos en los últimos meses en relación con el caso, en el que empleados de prensa pinchaban los teléfonos móviles de famosos y ciudadanos anónimos para obtener exclusivas informativas.