El periodista francés Roméo Langlois, liberado ayer por las FARC tras 33 días de cautiverio, aseguró en una entrevista que su secuestro se complicó por la politización y que en realidad fue "una farsa de mal gusto".

"Al principio pensé que mi retención era una pura formalidad y que me soltarían al cabo de dos o tres días", dijo el reportero, que reside en Colombia desde hace años, en una entrevista a la cadena de televisión "France 24" para la que trabaja.

A su juicio, la sucesión de declaraciones de los políticos colombianos y europeos y de las organizaciones no gubernamentales exigiendo su inmediata liberación "hicieron que la guerrilla se sintiera insultada" y decidiera aprovechar el golpe mediático que suponía el secuestro "para demostrar que siguen ahí y que el conflicto continúa".

Subrayó que no tuvo miedo de sus captores puesto que "las FARC no están en contra de los periodistas, especialmente cuando son extranjeros, independientes, y han tratado el conflicto en muchos reportajes con objetividad".

Reconoció que había vivido "un momento de pánico" cuando fue capturado mientras cubría una operación antidroga de la policía y el ejército colombianos porque perdió su acreditación de prensa y los guerrilleros "creyeron que era un consejero estadounidense o israelí de los que habitualmente acompañan" a las fuerzas del orden.

No obstante, precisó que le fue "fácil probar que era periodista" y que, pese a considerarlo un prisionero de guerra, el grupo guerrillero le ha pedido perdón de forma pública, "algo que no hace jamás".

Langlois se sintió ofendido por la insinuación del expresidente Álvaro Uribe de su implicación con el grupo guerrillero, y aseguró que su relación con las FARC había sido "puramente profesional" y durante su cautiverio de "rehén".

El periodista indicó que va a volver a vivir a Francia, algo que ya había planificado en los últimos meses antes de su secuestro, que no considera "determinante" en su carrera, y que en cualquier caso va a seguir interesándose por la cobertura de la información de Colombia.

El reportero fue entrevistado en la residencia del embajador francés en Bogotá, donde se recupera de la herida en un brazo por el impacto de bala que recibió el día de su captura en una zona del sur del país. Está previsto que viaje a Francia, algo que podría producirse hoy mismo.