El primer proceso contra 22 clubes de la Serie B y otras divisiones inferiores y 52 futbolistas por el caso de las apuestas ilegales comenzará hoy ante la Comisión disciplinaria de la Federación Italiana de Fútbol (FGIC), la primera instancia en la justicia deportiva italiana.

Se prevé, sin embargo, que esta primera audiencia sea inmediatamente aplazada a otra fecha, debido a que los abogados de los imputados pedirán más tiempo para preparar la defensa.

En este proceso deportivo se sentarán en el banquillo 22 clubes y 61 federados (52 jugadores) y se intentarán aclarar las irregularidades en 33 partidos de fútbol, entre ellos 29 de la Segunda División (Serie B) y 2 de diferentes ediciones de la Copa de Italia.

Se trata de un primer juicio, ya que a mediados de julio se prevé la apertura de un nuevo proceso con nuevos imputados y que puede afectar a la Serie A del "calcio".

La Justicia deportiva intentará dar un veredicto lo antes posible para permitir que las posibles penas sean ya efectivas antes del inicio de la temporada 2012-2013.

Entre los equipos procesados se encuentra el Atalanta y el Siena, que militan en la Primera División (Serie A), y el Novara, que la pasada temporada bajó de nuevo a la Serie B.

El escándalo por el supuesto fraude en las apuestas deportivas saltó a la luz el pasado junio, cuando la Fiscalía de Cremona (norte de Italia) que llevó la investigación por la vía penal ordenó la detención de 16 personas, a las que se sumaron otras 17 en diciembre y dos más el pasado febrero.

A ellos la Fiscalía de la Federación Italiana de fútbol les acusa de "conductas destinadas a alterar el desarrollo regular y el resultado de partidos de los campeonatos nacionales con el objetivo de enriquecerse ilícitamente".

Los investigadores creen que condicionaron o intentaron condicionar durante varios meses y hasta la pasada temporada los resultados de algunos partidos de varias categorías del fútbol italiano para conseguir importantes beneficios a través de las apuestas deportivas.

Los acusados, según las investigaciones, mantuvieron contactos con las mafias del este de Europa para asegurar el resultado y el posterior beneficio en las apuestas.

A raíz de dicha investigación, el Atalanta, actualmente en la Serie A, fue penalizado por la Justicia Deportiva italiana con 6 puntos, mientras el Chievo llegó a un acuerdo por el que pagó 80.000 euros por su "responsabilidad objetiva" en la trama.

De nuevo el Atalanta tiene que responder por el comportamiento de su excapitán Cristiano Doni, quien fue uno de los detenidos en la redada del pasado diciembre.

También serán juzgados el Albinoleffe, el Grosseto, el Spezia, el Sampdoria, el Piacenza, el Rimini, el Ancona, el Padova, el Frosinone, el Empoli, el Ravenna, el Ascoli, el Livorno, el Modena el Reggina, el Cremonese, el Monza, el club Avesa (de fútbol 5) y el Pescara, que acaba de ascender a la Serie A

Entre los 52 futbolistas, además de Doni, e encuentran Luigi Sartor, Filippo Carobbio, Alessandro Zamperini, Cristian Bertani, Mario Cassano y Carlo Gervasoni, (exjugador del Piacenza) que ha confesado como se desarrollaba la trama de apuestas a los investigadores de la justicia ordinaria.

Según los medios de comunicación, habrá decenas de peticiones para pactar la pena, mientras que las sentencias podrán llegar dentro de unos 10 días para dar la posibilidad de apelar al Tribunal Federal.