Brasil incorporó a 687.000 familias en condiciones de extrema pobreza a los programas de asistencia social, al completarse el primer año de un plan para erradicar la miseria en cuatro años.

La ministra de Desarrollo Social, Tereza Campello, dijo que la cifra de familias beneficiadas superó la meta planteada para el primer año, de 640.000 familias.

"Aún no estamos satisfechos, tenemos mucho por hacer. Solo descansaremos cuando alcancemos la meta de superar la miseria extrema para 16 millones de brasileños", dijo Campello en conferencia de prensa.

El programa, lanzado el 2 de junio de 2011 por la presidenta Dilma Rousseff, aspira a retirar a 16 millones de personas de esa condición de pobreza extrema. Con un promedio de cinco personas por familia, el programa habría alcanzado a 3,39 millones de personas en su primer año de acción.

Campello explicó que las familias fueron incorporadas al principal programa social del gobierno, Beca Familia, que transfiere recursos a familias pobres con la condición de que envíen a sus hijos a la escuela.

Señaló que el gobierno emprendió una "búsqueda activa" de las personas en condición de pobreza extrema para llevarles los beneficios sociales. Mediante Beca Familia, el gobierno otorga un promedio de 35 dólares mensuales por cada miembro de la familia.

Paralelamente, el programa otorga capacitación laboral a los jefes de familia, asistencia técnica y semillas para campesinos pobres y entregó 111.000 cisternas en las regiones áridas del noreste, la región más pobre del país.

"Tuvimos que organizarnos de una forma diferente para alcanzar la pobreza más profunda, la que es más difícil de ser alcanzada", señaló la ministra acompañada de otros cinco ministros que participan del programa de erradicación de la miseria extrema.

El gobierno brasileño ha señalado que en los últimos 10 años, 40 millones de personas salieron de la pobreza y se incorporaron a la clase media, pero los sectores afectados por la pobreza extrema se han mantenido al margen de los avances sociales alcanzados.