Un tribunal brasileño rechazó un pedido de la fiscalía para que las empresas Shell y BASF depositen 500 millones de dólares en forma anticipada como compensación para más de un millar de personas afectadas por la contaminación en una planta de agroquímicos.

El Tribunal Regional de Trabajo del estado de Sao Paulo determinó que las empresas no serían obligadas a hacer el depósito en forma anticipada como lo pidió la fiscalía por cuanto el caso aún está en proceso de decisión por parte de la más alta corte laboral del país.

El dinero sería una compensación por daños morales para 1.142 afectadas por la contaminación en la planta de la ciudad de Paulinia, 120 kilómetros noroeste de la ciudad de Sao Paulo. Las empresas aún deben hacer compensaciones monetarias por el tratamiento médico de los afectados.

Las dos empresas defendieron la decisión del tribunal y señalaron que aún existen decisiones que deben ser tomadas sobre el número de trabajadores incluidos en la lista de los beneficiados por la demanda.

"La Shell reitera que viene cumpliendo la decisión judicial y efectuando el pago anticipado relacionado a los gastos médicos solicitados por personas debidamente habilitadas en el proceso", señaló un comunicado de la compañía.

La BASF igualmente comentó que "continúa confiando en las decisiones del Poder Judicial y refuerza su compromiso de posicionarse con transparencia e integridad en todos los aspectos relacionados con este asunto".

El Ministerio Público del Trabajo (fiscalía laboral) de la ciudad de Campinas, cercana a Paulinia, había pedido el depósito judicial de los 500 millones de dólares para que el dinero estuviera disponible como compensación para los trabajadores ante un eventual fallo del Tribunal Superior del Trabajo (TST).

El caso de las compensaciones de los trabajadores había sido decidido en favor de la demanda de los afectados por dos tribunales de Sao Paulo antes de que las empresas apelaran al TST, en Brasilia, que no tiene plazo para decidir.

La fiscalía laboral argumentó que la contaminación de la planta provocó que los ex trabajadores enfrentan graves enfermedades como cáncer de próstata, impotencia, dificultades de memoria reciente y problemas de tiroides.

No obstante, la Shell cuestionó que la polución de la planta fuera la causante de las enfermedades de los trabajadores como alega la fiscalía.

"Las informaciones de que disponemos no indican que el perfil de salud de este grupo de ex trabajadores de las antiguas instalaciones de Shell en Paulinia sea diferente del perfil de otras poblaciones. La compañía acompañó por 50 años a trabajadores de fábricas similares en otras localidades y, en ese monitoreamiento, no hay ninguna evidencia de exceso de enfermedades en esa población", señaló el comunicado de Shell.

Puso en duda la versión de la fiscalía de que 61 ex trabajadores de la planta hubieran muerto a causa de la contaminación y señaló que en los casos de personas con cáncer, "las informaciones disponibles hasta el momento no permiten atribuir la enfermedad al hecho de que esas personas hayan trabajado en la compañía".