Boca Juniors, en un año que podría ser inolvidable por la posibilidad de ser campeón de los tres torneos que disputa, venció 4-2 en los penales a Rosario Central y se clasificó semifinalista de la Copa Argentina.

Tras un partido que finalizó 1-1 y en el que su arquero uruguayo Sebastián Sosa le atajó un penal a Javier Toledo, Boca fue más preciso en la definición desde los 12 pasos en un duelo en la noche del sábado en la ciudad de San Juan.

Las semifinales se jugarán el domingo próximo: Boca se medirá con Deportivo Merlo, en Catamarca, y River Plate lo hará ante Racing Club, en Salta.

Si Boca y River salen airosos, podría reeditarse en forma oficial el apasionante superclásico del balompié nacional, que no se disputa desde hace un año por la sorpresiva caída a la segunda división de los riverplatenses.

Este torneo se juega entre equipos de las diversas categorías del país, desde los más poderosos hasta los más débiles, al estilo Copa del Rey de España.

Además de pisar fuerte en la Copa Argentina, Boca está en semifinales de la Copa Libertadores, en las que se medirá ante la Universidad de Chile, y además lidera el Clausura argentino en el que podría atrapar el bicampeonato (ganó el Apertura pasado) ya que a tres fechas del final le lleva tres puntos a sus escoltas.