Un atacante suicida hizo estallar un vehículo cargado de explosivos en las afueras de un cuartel de la policía en el sur de Afganistán el jueves, matando a cinco policías, dijo un funcionario del gobierno.

El ataque en el distrito de Argistán, en la provincia de Kandahar, hirió además a seis policías, dijo Javid Faisal, portavoz del gobernador provincial.

Kandahar es la cuna espiritual del Talibán y ha sido una de las áreas más disputadas entre las milicias extremistas y las fuerzas afganas y extranjeras. Estados Unidos desplegó decenas de miles de soldados adicionales en Kandahar y otras regiones del sur en el 2009 y el 2010 para revertir el impulso conseguido por el Talibán.

Aunque la violencia ha caído en algunas áreas, los ataques aún ocurren con frecuencia, representando un reto para Estados Unidos en momentos en que busca entregar las responsabilidades de seguridad a las fuerzas afganas y retirar a la mayoría de sus soldados para el 2014.

Igualmente el jueves, un par que ataques mataron a cinco policías en el oriente del país, también una base importante para el Talibán y sus aliados.

En el distrito de Dashti Archi, en Kunduz, una bomba estalló al paso de un vehículo que transportaba al jefe de la policía antiterrorismo del distrito, matándole junto con un colega y un guardaespaldas, dijo el jefe distrital Shaik Sadaruddin.

Una granada lanzada contra un retén policial en la ciudad de Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, mató a dos policías, dijo el jefe policial provincial general Abdulá Azim Stanikzai.