La presidenta argentina Cristina Fernández anunció el jueves que de ahora en más las empresas de telefonía móvil estarán obligadas a cobrar las llamadas desde el momento en que el receptor atiende o se activa el contestador automático y no desde que se marca el número.

La resolución, que entrará en vigor el viernes con su publicación en el Boletín Oficial, "es en ejercicio de los derechos establecidos en la constitución, en defensa de los consumidores", dijo la mandataria en un acto oficial en la casa de gobierno.

Las operadoras tienen hasta 90 días para implementar la medida.

La resolución de la Secretaría de Comunicaciones establece que "el tiempo de tasación de las llamadas originadas en usuarios de servicios móviles comenzará desde el momento en que el abonado llamado contesta directamente o por medio de una casilla de mensajes, hasta el momento en que finaliza la comunicación".

Agrega que las comunicaciones que no sean contestadas "no podrán ser facturadas ni cobradas bajo ningún concepto".

Fernández dijo que la medida se enmarca en "lo que seguimos haciendo en materia de derechos de los usuarios". Se trata de una medida reiteradamente solicitada por agrupaciones de consumidores.

Entre las empresas internacionales de telefonía presentes en Argentina están Claro, de capitales mexicanos; Personal, de Telecom y Movistar, del español Grupo Telefónica.