El alto comisionado de la ONU para los refugiados (Acnur), Antonio Guterres, alertó hoy de que el nivel de refugiados está en un estado sin precedentes debido a la "multiplicación" cada vez más importante de conflictos de características "impredecibles".

"Estamos presenciando una multiplicación de nuevos conflictos y lo más dramático es que son conflictos impredecibles", dijo Guterres ante la prensa en la sede central de la ONU en Nueva York, coincidiendo con la publicación del nuevo informe "El estado de los Refugiados en el mundo" con datos acerca de los últimos años.

Indicó que los conflictos que vive el mundo "ocurren donde nadie esperaba que ocurrieran" y aseguró que la inestabilidad lleva a "no poder predecir dónde y cuándo pasará la próxima crisis".

"La multiplicación de nuevas crisis condujo a que el pasado año tuviéramos el mayor número de nuevos refugiados en la última década", dijo Guterres, aunque el estudio recoge cifras que van hasta 2010 y no abarcan ni 2011 ni los meses transcurridos de 2012, por lo que no están incluidos los movimientos ocasionados por conflictos recientes.

Pese a ello, el exprimer ministro portugués alertó de que 2012 va por el mismo camino para convertirse en otro año de récord, en línea con el crecimiento sí estipulado en el estudio para la próxima década.

En estos momentos, Acnur tiene en el radar "tres crisis agudas": Siria, Sudán y Sudán del Sur y Mali, "sin mencionar los recientes movimientos de congoleses hacia Ruanda y Uganda", dijo el responsable de las operaciones para refugiados de la ONU.

"Son crisis que demuestran que la comunidad internacional lo tiene muy difícil controlarlas", explicó Guterres en referencia a las revoluciones enmarcadas en la Primavera Árabe, como la crisis siria, y a las crisis recientes en el continente africano.

Defendió los esfuerzos de la ONU y varias ONG para asistir a los refugiados sirios que llegan a Líbano, Jordania y Turquía, países a los que agradeció su "solidaridad", así como a varias naciones africanas que no han cerrado sus fronteras ante los conflictos en Costa de Marfil o Somalia.

"Necesitamos un nuevo pacto para compartir esa carga en algunas de las zonas más pobres del mundo. Es necesario que el mundo muestre su completa solidaridad no sólo con los refugiados, sino también con los países que los acogen", agregó Guterres.

El alto comisionado aseguró que le gustaría ver "más esfuerzos en prevención de conflictos por parte de la comunidad internacional, lo que reduciría el número de refugiados", ya que "mientras se multiplican las nuevas crisis, las viejas nunca parecen acabar".

En ese sentido se refirió a los casos de Afganistán, Somalia y República Democrática del Congo, lugares donde "cada vez más difícil encontrar una solución para sus refugiados".

"Mientras el problema crece, la capacidad humanitaria disminuye", explicó Guterres, quien concluyó que el mundo se encuentra ahora con "más refugiados, por mayor tiempo y con mayores dificultades a la hora de prestarles ayuda".

Actualmente hay casi 43 millones de personas en el mundo que han sido forzadas a abandonar su hogar, según el informe de Acnur, de los que sólo asiste a 34 millones.

La mayor parte de los asistidos por el Acnur son desplazados internos (más de 16 millones son los registrados, aunque se estima que alcanzan a 27 millones), por delante de los 10 millones y medio de refugiados que han huido a naciones terceras.